Gatito
Gatito tiene un mes y 4 días, mi forma de cabeza y los ojos de Mentiroso. Gatito es una santa pero sigue siendo un bebé muy chiquitito y trae de cabeza a su madre, que nunca ha ido muy sobrada de instinto maternal. Gatito está rolliza, come mucho, duerme bastante y caga más. Es sorprendente que una cosa tan pequeñita cague tanto, se tire unos pedos tan ruidosos y gruña con esa fuerza.
La primera noche en que tuve a Gatito conmigo nos quedamos solas en el hospital y durante unas cuantas horas pensé que había cometido el mayor error de mi vida, más o menos hasta que conseguí que se durmiera y dejara de llorar, casi 5 horas después de dos días sin dormir. ¿Sabéis eso de que todas las madres aman a sus hijos por encima de todas las cosas en cuanto lo ven? Pues es mentira, hay madres que necesitan tiempo e ir conociendo poco a poco a ese nuevo ser para quererle. Y se le quiere muy rápido, pero no es instantáneo.
Den la bienvenida a Gatito si es que no la conocían, ha venido para quedarse. Y para hacer que me salgan aún más canas :D
