Almuñecar Beach
En primer lugar, pido disculpas por cambiar la fecha del post anterior, pero para mi reloj interno aún era jueves.
Bueno, hoy a las dos de la tarde me he autoinvitado a la playa con P. y sus compañeros de trabajo; ninguno ha puesto demasiada mala cara y eso se agradece.
Después de ir de rally (el chico con el que iba conduce peor que yo) desde Granada a Almuñecar, nos hemos ido directamente al agua porque rozábamos los 40ºC de temperatura fuera del coche. En el coche creo que no llegábamos a los 20, porque yo tenía mucho frío.
El agua estaba caliente... yo estoy acostumbrada a los chapuzones en el Atlántico y eso me ha dejado bastante confusa, pero vamos, que me he pasado la tarde en remojo tan alegremente. Salía, me secaba en 2 minutos y vuelta al agua. Además hemos jugado a la pelota, a un juego de vocales del que no me sabía las normas, de modo que iba metiendo la pata una vez tras otra. Hemos comido ciruelas, hecho el idiota, aplaudido el amor, dormido al sol y cogido un tono distinto al verde que suelo lucir habitualmente.
Vamos, que me lo he pasado como una enana y quiero volver yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.