En casa de N. aún no han despedido a la Robachanclas. En vez de eso le dan más oportunidades para trabajar a pesar de que de todos los martes que tenía que venir en verano no ha aparecido ni uno. Y sin avisar, directamente.
Yo sigo teniéndole una tirria alucinante, y cuando le ofrecieron ir ayer a limpiar el local que está preparando N. para currar por las tardes me mosqueé un poquito pero me dije "anda, venga, no seas siempre tan malpensada... fijo que no cumple nada de lo que le han pedido.".
Le dijeron que se presentara a las 9 de la mañana a limpiar, durante 4 horas. A las 9 de la mañana estábamos los chuchos y yo abriendo la reja del local y empezando a limpiar cositas. A las 9:30 cerré para ir a la ferretería con los chuchines, a comprar disolvente para limpiar la pintura que se había quedado en los cristales. A las 9:50 volvía a abrir el local y limpiaba azulejos. A las 10:30 cerré para ir al supermercado a comprar unos guantes de goma para usar el disolvente, aprovecho y llamo a N. para decirle que habían venido a ofertar unos toldos y que ella no había aparecido . A las 10:46 volvía y estaba abierto. La Robachanclas estaba allí por fin.
Entré y le dije que había decidido venir a ayudarla y que si hacía mucho tiempo que había llegado. La cabrona me dice que hace media hora. Me muerdo la lengua, no muevo ni un músculo facial y tomo nota: "la muy mamona intenta colármela".
Trabajamos hasta la 1, a ritmos distintos. Yo voy rápido y ella va como va. Cada 15 minutos tengo que mandarla callar y ponerla a currar, porque se queda agarrada a la fregona hablando sin hacer nada. Me pregunta qué hora es y se lo digo, me responde que le queda poquísimo para marcharse y que ha sido una mañana muy larga. Me quedo flipando:
- ¿Es que no vas a hacer las cuatro horas? ¿Tienes que marcharte antes?
- No, no, pero es que ya casi se cumplen las 4 horas, he venido a las diez menos cuarto.
- ... ... ... Ehhhhh, no, no has venido a las diez menos cuarto.
- Sí, sí, he venido a las diez menos cuarto.
- Es imposible. Cuando yo llegué me dijiste que hacía unos minutos que habías llegado y eran las once menos cuarto.
- Bueno, me confundiría, pero tú llegaste mucho después que yo. Vine a las diez menos cuarto.
- No, no lo hiciste.
- Claro que sí.
- Mira, a las diez y media yo estaba cerrando la verja para ir a comprar unos guantes para usar el disolvente y no estabas. Me habría dado cuenta de que llevabas 45 minutos dentro porque no callas. Sencillamente es imposible que estuvieras aquí.
- Pues si no eran las menos cuarto serían las y cuarto, que mi reloj no funciona bien.
- A ver, que no, que a las y cuarto estaba yo aquí, que has venido entre las diez y media y las once menos cuarto.
- No, no, yo he venido a las diez menos cuarto o las y cuarto.
- (Qué plasta de tía, voy a enseñarle el móvil) Mira, ¿ves esto? Es un móvil con la hora correcta y tiene una llamada a las 10:30, vamos a rellamar...
(N. tarda un ratito en coger el móvil, pongo el altavoz)
- ¿Hola? ¿Qué quieres ahora? Ya sabes que estoy currando.
- Sí, sí, perdona, oye, ¿puedes decirme para qué te llame a las diez y media?
- ¿?¿?¿? Jo, qué mala memoria tienes. Me dijiste que un señor había ido a hablar de los toldos del local.
- ¿Y qué más?
- Pues... que la chica todavía no había llegado...
- ¡Gracias! (click) Verás, Robachanclas, a mí no me las das con queso y no me robas. Llevo desde las 9 de la mañana aquí, la hora en la que se supone que tenías que haber venido. Que llegues tarde me da igual, que mientas e intentes tomarme el pelo no me da igual. Porque no me fío un pelo de ti y me parece realmente increible que tengas la cara tan dura como mentirme a la cara. ¿También lo haces con la madre de N.? Explicaría porqué no has tenido tiempo para plancharme ni una puta camiseta en tres semanas, pero que puedas con el resto de la ropa...
- Yo no te he mentido, si tú dices que no era la hora tal vez no lo era...
- ¡Que no lo era y tengo pruebas! Coño, pero que me sigas dando por culo cuando estaba yo AQUÍ me parece alucinante. Si me hubieses mentido sin estar yo, aún, pero es que ¡¡estaba aquí!!
- Pero blablablablabla...
- Mira, paso de ti, ponte a currar de una puta vez, que todavía te queda para llegar a las 4 horas. ¿O prefieres irte antes y cobrar en consecuencia? Porque ayer me pedías un adelanto porque no tenías ni para comer y bien que aceptaste la comida que te di...
- Ehhh, sí, yo sigo currando.
¿Es para matarla o no es para matarla? Y todavía la seguirán llamando porque es complicado encontrar personas que limpien en Sevilla... Argh.