viernes, 30 de mayo de 2008
miércoles, 28 de mayo de 2008
Entropía
Según Mi mesa cojea la entropía es "la tendencia natural a la pérdida de orden". En la wikipedia ponen unas definiciones más precisas, pero yo me quedo con la que más me gusta.
Soy una persona entrópica, en mi forma de ser, de enfocar las cosas y de dirigir mi vida; si es que en algún momento la he dirigido, porque hace tiempo que solté el timón y simplemente me dedico a mirar a dónde cojones voy.
Ahora mismo, en mi pequeña habitación reina el desorden absoluto: ropa por cada rincón, discos duros y cacharritos tirados por el suelo, apuntes desperdigados por doquier... Y encima hace frío, odio el frío.
Ayer me robaron la bicicleta en Sevilla. Llevaba 3 meses esperando que N. cambiara una cámara para traérmela a Granada. Por supuesto en 3 meses no lo hizo y ayer o anteayer cortaron la cadena y se la llevaron. Era una bicicleta de paseo vieja, fea y malpintada por mí, cuyo único valor real era un sillín la mar de cómodo que compré cuando me la regalaron. Hace 7 años un chico de Lepe me regaló mi primera bicicleta, y la verdad es que creo que esa bici debía tener más o menos mi edad, le fallaban los pedales, no tenía frenos, el sillín era incómodo y estaba en penoso estado. Pero era un regalo, una bici y era TODA mía.
Yo aprendí a montar en una bici compartida por los primos, un verano en un pueblo de la sierra madrileña. Creo que es posible que fuese en 1985. A lo largo de una tarde me enseñaron mi hermano y una de mis primas y, para cuando volvieron mis padres y mi tíos, pude mostrar orgullosa un relativo control del artefacto sin las ruedecitas laterales, y un montón de pupas en las rodillas de los intentos frustrados. Desde entonces montaba en aquella bici de todos cada verano, hasta que crecí tanto que ya no cabía y dejé de montar en bici.
En 2001 arreglé como pude la bici del chico lepero, la pinté de negro (fatalmente, pero bueno), aprendí a usar los frenos, a colocarle la cadena cuando se salía, le puse un sillín-sofá y se convirtió en mi mejor amiga en un mal año. Con ella me rompí mi primer hueso a los 22, con ella me fui cada día a recorrer Sevilla, a pasear al lado del Guadalquivir, a imaginar otros tiempos por las calles del barrio de Santa Cruz. Con ella fui dos veces a Isla Mágica ese curso y me llevó cada miércoles al cine en el Nervión Plaza. Con ella paseé a Coco en Semana Santa después de levantarme las plantas de los pies por culpa de una sandalias puñeteras y un paseo demasiado largo con el perro. Con ella me perdía en los sueños de la música de mi Soul Player.
Ayer me la robaron. Y ni siquiera me importa porque ayer perdí algo millones de veces más importante. Y no me lo robaron para poder echar la culpa a alguien.
PD: E. acaba de entrar a mi cuarto a darme helado porque me ve triste desde que llegué anoche a casa. Es un cielo, aunque me ha pedido una tarta a cambio.
lunes, 26 de mayo de 2008
El instinto maternal
Yo siempre he tenido muy claro que tengo instinto maternal, lo que pasa es que lo tengo mal enfocado desde un punto de vista reproductivo. Sólo me sale con mi gato, con mi perra y con niños humanos una vez cada 5 o 6 años.
Como comprenderéis cuando alguien aguanta crías humanas en periodos tan dilatados en el tiempo no se plantea tener uno 24/7/365. Me da pánico pensar que se vayan a poner a berrear, a preguntar durante horas, a mantener un alto nivel de actividad peligrosa para sí mismos la mayor parte del día... y eso sólo durante la infancia, que luego llega la pubertad, con los cambios hormonales, las discusiones, las borracheras, los "pues me voy de casa", añadidos a los peligros externos que se ven día a día: utilización de lenguaje sms con la consiguiente pérdida neuronal, que se dediquen a grabar idioteces con el móvil para subirlas a youtube o se me enganchen al tuenti para comentar fotos de todos sus colegas.
Por supuesto me gustan los niños. Los de los demás, un ratito, y si empiezan a dar el coñazo, por favor: llévatelos. Son como pequeños marcianos indescifrables que, a traición, deciden que tú eres su próximo objetivo y el que tiene que entretenerles. Y vamos, que si quisiera entretener niños me habría metido a magisterio, educación infantil o querría tener uno. Si de pequeña yo no jugaba a las mamás, jugaba a V o a los superhéroes con mi hermano...
Y si quedo mal, pues quedo mal, coñe, pero veo mejor no tener hijos si no tienes ganas que tenerlos y dejarlos asilvestrarse con las videconsolas, echar la culpa a los profesores de que TÚ no los educas, y pasarse por el forro de los cojones cualquier medida de protección de edades en sus actividades lúdicas (niños de 10 años en el cine viendo Saw, jugando al GTA, maquillándose o vistiéndose como topmodels con vestidos de transparencias prêt-à-porter, ole).
viernes, 23 de mayo de 2008
Corpus
En Granada son las fiestas del Corpus y las guaguas urbanas se han puesto en huelga, para darle vidilla al asunto. Se promueve con ello un clima de hermanamiento, cercanía y uso elevado de desodorante, aunque no todo el mundo se da cuenta de ello. En plena huelga vino Pabli desde Málaga a comer conmigo.
Fui a buscarle a la estación de guaguas. Como yo no me había enterado de la huelga, llegué 15 minutos tarde, aunque según parece también se retrasó su ruta. Una vez allí me puse a buscarle, y vi a un chico alto y delgado que se parecía muchísimo a él... pero estaba en una maquinita de sacar billetes de modo que me fui hacia las dársenas a buscarle. Al final terminé llamándole mientras subía, y según parece él bajaba. Me quedé quieta un rato y apareció el chico alto y delgado a saludarme, se había puesto a jugar un rato porque pensó que yo llegaría algo más tarde.
Cuendo llegamos a casa nos pusimos con los canelones (de ternera, cerdo y paté de hígado de cerdo, no de atún, pesaos) e intenté por primera vez en mi vida una bechamel. La tiré por el wc e hice otra. Como ya no sabía a harina cruda (y eso que había dejado que la harina se pusiese marroncita, lo juro) decidí que me la quedaba y no intentaba seguir reventando las cañerías del piso. Más o menos entonces me di cuenta de que no había comprado queso para gratinar y le puse un curado canario (Maxorata) por encima. A pesar de todo Pabli y E. se portaron muy bien y se lo comieron todo, incluso quisieron repetir. De postre Pabli había traído cerezas (aunque no trajo vino porque alguien erróneamente le dijo que yo no bebía, ejem ejem) asi que me quedé contentísima porque me chiflan.
Luego le dejé en la parada de guaguas para que se peleara con el hermanamiento y cercanía personal promovidos por la huelga y me fui a clase. Después de hacer un intensivo repaso a los arquitectos del siglo XX y quedarme dormida unos minutos en medio de la clase (cada vez que me pasa eso siempre tengo un trozo en los apuntes que parece caligrafía alienígena imposible de descifrar) mi profesor nos dijo que nos fuéramos a tomar unos vinos de fin de curso.
La última vez que mi profe dijo (un miércoles) que nos fuéramos a tomar un vinito (sí, eso que se supone yo no bebo), llegué borracha a mi casa a las cuatro de la mañana. Afortunadamente él había quedado y simplemente volví borracha a casa a las diez de la noche, descubriendo que tenía un mensaje de E. para ir a la feria. Yo tenía ganas de irme a la cama a dormir la mona, pero me adecenté, cené algo y allá que me fui a buscarla.
La Portada de la Feria
Es la primera vez en mi vida adulta que voy con un grupo de gente a unas fiestas populares y se dirigen inmediatamente a las atracciones/cacharritos/columpios.
Nos montamos casi todos en la rana/saltamontes/cacharroquepegabrincos, pero han aumentado las medidas de seguridad poniendo un arnés y casi me quedo sin orejas. Además, vamos compartimentados y ya no está la gracia de estrujarse unos contra otros, que era parte del encanto.
Yo soy la cosa borrosa de enmedio
Después del viaje en ranita, un amigo y yo nos queríamos montar en el Boster o Booster (la atracción ponía una cosa, la entrada otra) y nos quedamos un montón de rato haciendo cola para conseguirlo.
Un cacho del Boster. Arriba y abajo van los usuarios, 4 en cada extremo con los pinrelillos al aire.
El Boster es una atracción divertida, donde coges mucha velocidad, te ponen bocaabajo y que es más alta que la Noria:
Es el palo alto y delgado de al lado de la Noria.
Quitando que tengo un vértigo terrible y que por lo visto soy una masoquista incansable en los parques de atracciones (si va deprisa y me puede joder las vértebras, allá que voy), me lo pasé bien. Aunque el momento de estar arriba del todo parada, mientras se bajaban los del otro lado, con el frío que hacía, lo alto que estaba y que se me ocurrió mirarme los pies sin nada debajo, me dió yuyu. Pero es lo más parecido a la sensación de volar que he experimentado, aunque nunca se me ha ocurrido hacer puenting o paracaidismo.
A continuación fuimos a la montaña rusa, pero la verdad es que los cacharritos son tan caros que si me montaba ya no me daba el dinero para volver a casa.
Ese manchurrón naranja llevaba a 3 de mis amigos.
A las 3 y media de la mañana ya estaba en casa, la feria es muy diferente de la de Sevilla, y me gustó mucho.
martes, 20 de mayo de 2008
Los cacharritos y yo
Cuando me fui a Estambul la gente de mi clase empezó a creer que me gusta comprar cacharritos electrónicos. Hasta entonces sólo me habían visto el móvil (lo uso para grabar las clases) y un disco duro externo para copiar las presentaciones en PowerPoint del profe; allí me pillaron con varios artículos que yo jamás hubiese comprado pero me han ido regalando. De hecho la mayor parte de las cosas frikis que tengo son regalos, por ejemplo:
- El Potato Spiderman.
- El Potato Stormtrooper.
- El cerdito de peluche P-Chan.
- Un marcianito al que se le encienden los ojos.
- La figurita de un Rayman disfrazado subido a un conejo loco.
- Una camiseta de Sally.
- Una camiseta de Genma Saotome transformado en panda.
- Una camiseta de los conejos locos del Rayman.
- La Wii.
- La DS.
- El reader.
- El cacharro tonto que siempre me está pidiendo que le compre cosas.
Vamos, que quitando mi precioso reloj binario, yo no me he comprado nada raro, que conste.
jueves, 8 de mayo de 2008
El misterio del piso de las 4 habitaciones
En Granada, en el piso de alquiler, pagamos 4 personas: E., P., JR. y yo. Yo creo que el tiempo total que hemos estado juntos los 4 desde que JR. pasó el casting en febrero es de... 3 horas y 27 minutos. Aproximadamente. Hay una energía en el piso que nos repele, de forma que (como mínimo) siempre hay uno fuera de casa dando vueltas. Es una fuerza única que proporciona viajes, excusas o dolores de tripa inexplicables para que no se regrese a Granada y explote el universo. Da igual cuándo vuelvas de viaje, da igual que se suponía que estarían todos a tu retorno, siempre hay alguno que se ha pirado. Por ejemplo, cada vez que P. invita a alguien al piso, automáticamente el destino me lleva a otra provincia. Cuando vienen mis amigos es JR. el que se ve llevado fuera durante semanas, aunque las visitas duren un día o dos. Y E. prácticamente sólo ve a JR. cuando yo estoy fuera.
Por otro lado, nuestro casero se ha dado cuenta de la actual situación inmobiliaria y quiere subirnos el alquiler. Sí, el hombre va al revés, ahora que van a quedar un montón de pisos en alquiler porque la gente se ha comprado una casa sin vender la anterior y tienen que hacer frente a dos hipotecas, el hombre quiere subirnos el alquiler. Y eso que estamos con la cocina de 4 fuegos en la que sólo funcionan dos, una lavadora que mancha en vez de limpiar, un calentador de gas que va a su bola y a veces te achicharra y a veces pasa de calentar el agua... Y leñe, pagar 200€ al mes (en Granada) por una habitación/zulo me parece de risa. En fin, el hombre dijo que había mirado los precios por internet, haré una recopilación de lo que cuestan las habitaciones en la zona para que se ponga coloradete un rato.
PD: Para los que hayan ido al cine a ver Iron Man y se hayan largado antes del fin de los créditos, os dejo un enlace para que os enteréis del guiño final. Pero ya os vale lo de iros antes de que acaben los créditos, ¡¡que no aprendéis!!
viernes, 2 de mayo de 2008
Renfe y yo
Cuando voy desde Granada a Sevilla siempre me planteo dos formas de ir: guagua o tren. La guagua me sale 3 € más barata, pero tengo que pillar la urbana para que me lleve a la estación. El tren puedo cogerlo andando y no dependo del transporte público para llegar a tiempo, ya que vivo enfrente de la estación de Renfe. Bueno, en realidad vivo frente a las vías y la estación está 200 metros más allá.
Desde un punto de vista cómodo (y ése debería ser mi segundo nombre si tuviera alguno) el tren me viene mejor. Dos inundaciones de vías más tarde no lo tenía yo tan claro. Que para un trayecto de 3 horas tardes 6 o 7 me parece escandaloso. Estoy acostumbrada gracias a Iberia, pero sigue siendo escandaloso. Y aqui ni bocadillos ni nada, a esperar en apeaderos de mala muerte, lloviendo a mares, hasta que decidan mandar un autobús que nos lleve al destino, total o parcialmente. Que lo del tren+guagua+tren es bastante ridículo, francamente.
De modo que decidí que mientras el invierno siguiera activo iría en guagua. Y sin problemas, más allá de tener que andar controlando las urbanas para llegar a tiempo y caminar un poco más con las maletas. Pero el invierno parece haber acabado, llevamos manga corta, ya no llueve y tengo viaje a Sevilla... pillo con Renfe.
Desde aquí agradezco sinceramente al suicida gilipollas, que se tumbó en las vías de Pedrera para ser arrollado por un tren, recuperar esa tradición de 6 horas de trayecto en vez de 3.
Y nos empecéis a meteros conmigo por llamar al suicida gilipollas, porque lo es. Que hay formas más sencillas, más limpias, más dignas y menos dolorosas de largarse de este mundo. Y además no joden a los demás, que no le conocemos de nada.
Si necesitas contactar:
Por si nos aburrimos:
Blogroll de Cattz
En Capítulos Anteriores...
-
►
2014
(4)
- septiembre (2)
- abril (1)
- febrero (1)
-
►
2012
(13)
- diciembre (1)
- octubre (1)
- septiembre (3)
- junio (2)
- mayo (1)
- abril (1)
- marzo (2)
- febrero (1)
- enero (1)
-
►
2011
(25)
- diciembre (2)
- noviembre (1)
- octubre (3)
- septiembre (4)
- agosto (1)
- julio (5)
- junio (1)
- mayo (2)
- marzo (2)
- febrero (3)
- enero (1)
-
►
2010
(95)
- diciembre (8)
- noviembre (2)
- octubre (6)
- septiembre (4)
- agosto (3)
- julio (6)
- junio (6)
- mayo (8)
- abril (16)
- marzo (16)
- febrero (7)
- enero (13)
-
►
2009
(62)
- diciembre (9)
- noviembre (2)
- octubre (5)
- septiembre (6)
- agosto (6)
- julio (4)
- junio (3)
- mayo (3)
- abril (2)
- marzo (8)
- febrero (11)
- enero (3)
Peibol Premio
Cattz premio


