Podría hacer un Efe y pegar todos mis tweets del otro día, pero he pensado que es mejor redactar.
La huelga del otro día me pareció una salvajada: es cierto que no hay una ley de huelga hecha después de la constitución y que los servicios mínimos no se sabe con qué criterio se establecen(en realidad sí se sabe, quien los pone intenta que una huelga no se note casi nada) pero decidir que
mis cojones treintaitrés y que ni servicios mínimos ni gaitas en un servicio PÚBLICO indispensable en una gran ciudad como Madrid es
demencial.
Lo comparaba en twitter con una huelga total de la sanidad pública; a ver quién es entonces el guapo que defiende el derecho de médicos, enfermeros y auxiliares a pasar de ir a currar y formar piquetes "informativos" que impidan a los que quieran cumplir servicios mínimos acceder a su puesto de trabajo. Se habló entonces de demagogia pero es que una huelga del principal transporte público puede provocar pequeñas tragedias en muchos puntos distintos: médicos que no consiguen llegar a su turno, operaciones pospuestas o canceladas porque el personal no está presente, profesionales de la sanidad trabajando aún más horas de lo que debieran para intentar cubrir a sus compañeros ausentes(lo que siempre he querido, un médico con déficit de atención, ¡yuju!), por no hablar del colapso total de carreteras que impedirían el paso de ambulancias, bomberos o coches de policía. Más las pequeñas tragedias personales en una época en la que la gente no está precisamente bien: llegar tarde o muy tarde al curro, que tu negocio no tenga clientela porque no hay quien pueda ir, la bronca de tu jefe diciéndote que te hubieses levantado 5 horas antes y hubieras ido caminando... Creo que los únicos sectores beneficiados fueron los taxis y los farmacéuticos que vendían valeriana.
Se me acusó de quejarme sólo de los empleados de Metro y no hablar de porqué lo hacían. La verdad es que no vi en aquel momento razón alguna para ello ya que lo primero que hice en Twitter fue mostrarme de acuerdo con que hicieran huelga y mostrar mi discrepancia con ÉSA forma de hacer huelga. A lo mejor yo soy muy mentecata y es necesario aclarar en profundidad lo que significa eso: si digo que estoy de acuerdo con la huelga es que comprendo e incluso apoyo sus reivindicaciones pero no tengo porqué estar de acuerdo con hacer el salvaje por ello. El típico caso de robarle la antena del coche al vecino porque a mí me robaron la mía; pues tú eres tan ladrón y cabrón como el primero, no es justificable. Que les bajen el sueldo es ilegal(y espero que a los funcionarios también les dé la razón el Tribunal Constitucional) y la Comunidad de Madrid está haciendo una barbaridad. Que tú decidas "reventar la ciudad" por ello cuando a quien favoreces y NO perjudicas es precisamente a quien ha tomado esa decisión... pues no eres muy listo, no.
¿Por qué estoy en contra del 0% de servicios mínimos? En primer lugar porque el metro es necesario para que la mayoría de la población que conserva su empleo pueda acudir a él. Dile a un mileurista(si tiene suerte y llega a los 1.000 euros) que se pille un taxi en una ciudad paralizada. De forma secundaria tengo que decir que también había gente con exámenes a los que acudir. Quitando esos dos sectores de población el resto no me preocupa tanto: turistas, paseantes... Los sindicatos se escudaban en que el tribunal les había dado la razón con que en 2002 el 50% de servicios mínimos fue excesivo... pues rebajas la cifra a un 30 o un 20% no bloqueas todo el sistema porque sí. El malestar se va a crear seguro pero por lo menos la ciudad irá despacio y mal pero no se quedará parada. Y puedes escudarte en una decisión judicial a tu favor que en ningún momento decía que tenías que pararlo TODO.
Además en una de estas situaciones necesitas tener la opinión pública a tu favor y no en tu contra. Si Aguirre ahora expedienta y despide a 500 trabajadores de Metro la mayoría de la población afectada encima aplaudirá la gracia. Como aprendieron a las malas los controladores aéreos, a veces tienes que saber bien cómo librar la batalla porque puedes hinchar tanto las narices que a la mayoría(y recordemos que la población en conjunto es una masa aborregada y bastante tonta) terminará importándole un pimiento si tienes razón o no y querrán que pierdas por tocapelotas.
Por último, lo que más me tocó las narices fue la cobardía de los días posteriores. Lo de siempre con los trabajadores de Metro y sus huelgas: "bueno, vale, hacemos el 50% pero no nos expedientes a nadie o volvemos a hacer el salvaje". ¡COBARDES! Pues no hagas el idiota los primeros días si luego te vas a bajar así los pantalones, porque lo que ya habíamos decidido todos es que lo del 50% era insostenible. Mezquino, insufrible y les quita cualquier pizca de dignidad que pudiese pensar que tenían.
Y por si me leen en diagonal: mi idea era una huelga con un 20-30% de servicios mínimos, no que los trabajadores aceptaran con la cabeza gacha la bajada de sueldo. Pero me parece que lo hicieron mal, lo terminaron peor y se han llevado el respeto que se les tenía por delante. Y no, no vale hacer una huelga como a mí me venga en gana, que no vivimos en anarquía.