lunes, 18 de julio de 2011

6

La curiosidad casi mata al gato

Ideado por Cattz a las 22:37


Cattz

domingo, 17 de julio de 2011

9

Mi primera gran sorpresa.

Ideado por Cattz a las 23:35
El viernes por la mañana estaba en la academia terminando con el curso de informática básica, preparándome para aguantar el módulo de búsqueda de empleo(otra vez), dándome cuenta de que la regla que me acababa de venir iba a ser dolorosa y no tenía drogas, y sintiéndome sola tuiteando cosas como esta:
"Son las 10 y Mentiroso aún no ha aparecido. ¿Le habrá secuestrado una reunión imprevista?
9:58 AM Jul 15th via web
"
Media hora después, en el descanso, estaba en mi pc limpiándolo después del curso: borrar todo rastro de mi existencia en este mes y medio, asegurándome de que no quedaba nada de mí en ese ordenador que el lunes se volvería completamente ajeno. Levanté la vista un momento de no-sé-qué hacía en aquellos momentos y en la puerta había un chico alto, de moreno pelo rizado, camiseta azul superman y una sonrisa preciosa. Miré de nuevo. Me arranqué los auriculares que llevaba puestos y ni siquiera recuerdo lo que dije, sólo sé lo que pensé: "No puede ser, es Mentiroso." y que me quedé alelada. No sé si sonreí, lo dudo, porque mi cara de absoluta perplejidad tenía que ser un poema. Lo siguiente que tuiteé fue lo primero coherente que pensé después de algunos minutos:
"Mentiroso está aquí, me piro.
15/07/2011 10:30:34 via web
"
Cuando llegué a casa y, al cabo del rato, revisé mi twitter supe que nadie se había dado cuenta de lo que significaba realmente ese "aquí": el mejor regalo de mi vida, la mejor excusa para zafarme de 4 horas de módulo raruno e ir a la caza de un ibuprofeno, una visita sorpresa del hombre al que pensaba que no volvería a ver hasta dos semanas después, una sonrisa perenne durante algo más de 48 horas.
Las visitas "oficiales" me estresan en su preparación y me hunden en la miseria con su duración. Todo el tiempo del mundo es demasiado poco y un fin de semana se te escurre entre los dedos en un parpadeo. Pero robar 48 horas que no sabías que tenías... dos desayunos caseros, dos cenas, dos comidas, varias siestas, miles de caricias y de mimos que no sabías que tendrías la ocasión de disfrutar... Es el mejor regalo del mundo, 48 horas de Mentiroso para mí sola.

Cattz

sábado, 9 de julio de 2011

3

La tarde con Pétalo.

Ideado por Cattz a las 8:31
He pensado en llamar al post "Pétalo es una cochina mentirosa y la próxima vez que la vea le voy a sacar los ojos con mucho cariño" pero me pareció muy largo...

En fin, resulta que me pasé 3 días por tierras canarionas por culpa de esos exámenes de oposición a los que me presenté por tener excusa e ir a darle la tabarra a Pétalo, y aproveché una de las tardes para darle la murga a la señorita Laundry después de uno de sus exámenes (y de los míos). Y resulta que ella escribió esto.

Que viene a ser real en un 90% de su contenido, pero ese 10% es el más importante claro. Es como poner Intereconomía hablando sobre el 15M: la noticia la están dando pero no se parece en nada a la realidad.

Por ejemplo, cuando fuimos a la playa no hacía demasiado frío, lo que hizo que decidiera preguntarle si nos podíamos ir es que los canariones sí que deben de ser muy frioleros y había muy pocos por la playa. Y de una edad interesante prácticamente ninguno donde nos pusimos. Y los 3 señores que andaban dando paseos: el de la barba rara y el sixpack hecho de pelo y dos más, ya los teníamos muy vistos y no había opción de criticarlos más. Y disfrutarlos menos.

Sí que es verdad que luego de paseo el género era más variado, tanto en el paseo de las Canteras como a pie de playa. Pero se le olvidó hablar de nuestro stalker: un moreno de pelo rizadillo y gafas de pasta(en la playa, sí) que no dejaba de mirarnos. Yo tuve que comprobar varias veces si andaba enseñando una teta o tenía la bragueta bajada(cuando llevaba un mono de una pieza) y luego miraba a Pétalo que iba monísima de la muerte a ver si es que había decidido enseñar el culo o algo, porque aquello no era normal. Es que era TODO el rato. Y muy fijamente. Y no es que, como nosotras, se volviera a ver si mirábamos, es que andaba vuelto todo el rato para mirarnos. Yo lo sé porque Pétalo gasta menos vergüenza que yo o le preocupan menos los psicópatas y ojeaba de vez en cuando.

Cuando dimos la vuelta el mirón seguía ahí, pero comiéndose un bocadillo envuelto en papel de aluminio mirando el mar, muy profundo y ensimismado. Así que se me ocurrió comentarle a Pétalo: "¿te imaginas que tuviera un detector y se diera la vuelta a mirarn...?" y ahí me quedé porque una carcajada me cruzó la garganta cuando el tipo se dió la vuelta como si le hubieran pinchado en el culo para mirarnos fijamente. En serio, yo no sé qué había ahí pero claramente ese huevo quería sal. O cortarnos en pedacitos.

Tal y como ella cuenta fuimos al hostal a hacer el cambio de ropa más rápido del mundo mundial. Todas las afirmaciones masculinas sobre lo lentas que son las mujeres se irían al infierno en cuanto nos conocieran por separado, juntas somos un milagro de la naturaleza y en 5 minutos volvíamos a estar en la calle, rumbo al Allende donde mi madre me había dicho que se comía muy bien. Lo que se olvidó fue que la decoración era maravillosa y que había una plantilla de camareros entre los que Pétalo podría elegir futuro marido. Y yo también si Mentiroso no estuviera en mi vida. Guapos, simpáticos, atentos y seguro que sabían imitar las recetas del sitio... ¿qué más se le puede pedir a un hombre?

Pétalo dejó caer la idea de darle su número de teléfono en un papel y dejárselo en el delantal al más guapo de todos, el que nos atendió al final de la cena, pero creo que el hecho de que ninguna llevara un boli fue determinante para no llevar a cabo el plan. Es totalmente mentira que la amenazara para que no lo hiciera: total, a mí en Las Palmas sólo me conoce ella y Bimbo y Alex no tenían por qué saberlo "ojos que no ven..."

Sí que es cierto que si por algún casual el camarero llega a leer su post y se decide a contestar, habrá ganado una joya, porque a pesar de sus falsas acusaciones (¿la fea? ¿cómo que la fea? ¿pero tú te has mirado en algún espejo alguna vez, so boba? el pobre camarero va a pensar que tienes un novio enorme) lo que siempre está garantizado cuando vas a ver a Pétalo es que te vas a reír y te lo vas a pasar genial.

Cattz

martes, 5 de julio de 2011

8

Yo también tengo un poni.

Ideado por Cattz a las 0:00
Como ya dije alguna vez, yo quiero casarme. En realidad QUERÍA casarme, porque a los 18 yo a estas alturas pensaba que estaría casada, con críos, con curro, con churri... vamos, que parece que lo he cambiado todo por un perro y ya. Eso sí, mi perra es una monada.

Bueno, a lo que contaba, que yo quería casarme. Y de blanco. Y dependiendo de la edad de una forma u otra, porque mientras era pequeña pensaba en un sencillo traje en plan Sisi Emperatriz que hubiese necesitado ruedecitas laterales y 8 meses de entrenamiento intensivo con las fuerzas de élite del ejército para poder cargar con él y, según me iba haciendo mayor, fue tomando otras formas: me sobraba el velo que podía servir de carpa de circo, no había por qué ponerle una cola con la que se pudiera cruzar la Gran Vía de un lado a otro, la tiara rococó de diamantes auténticos ya no me hacía falta... lo que viene siendo aligerar un poquillo el "outfit". Más que nada porque cuando empiezas a verte casándote en un prado hay cosas a las que no le ves mucha utilidad como los tacones de aguja de 15 cm que no sabes llevar o el enredarte con los árboles con tus propios tules y morir sin que nadie se dé cuenta hasta 5 meses después, cuando consigan quitar todas las capas y llegar a tu cuerpo.

Pensaba que elegiría mi vestido de boda, que sería el vestido de boda más bonito del universo conocido y que sería de un solo color. Y si habéis visto mi casa sabréis el mérito que tiene cualquiera de esas cosas. Pensaba en ponerme flores el pelo, tener el pelo largo y oscuro cayendo como una cascada, un vestido con un precioso escote barco y una bonita forma abajo que remarcara mis caderas y ocultara mis gemelos de futbolista. Cosas que no se llevan demasiado bien con cortes de pelo casero, canas a tutiplén y que si me pongo vestidos largos parezco un hobbit. O que si sigo a este ritmo en vez de maquillarme el maquillador oficial de Bobby Brown va a tener que venir el tío de los vídeos de Titanlux.

Porque yo tengo poni. Tuve poni con el vestido de comunión que no tuve(de hecho tuve un contacto tan íntimo con la religión que pasé bastantes años creyendo que los vestidos de comunión eran para novias enanas, ver "Willow" no ayudó), tuve poni en la cena oficial recaudatoria de viaje de fin de curso en la que en vez de llevar un precioso vestido fui con falda pantalón de pana negra y un jersey rojo de cuello alto con el que casi muero asfixiada. Tuve poni a mis casi 18 años en mi graduación porque mi madre se empeñó en que mi vestido fuera especial y en vez de comprarme uno maravilloso que vi en una tienda consiguió que una modista que debía de ser medio ciega e hijaputa completa me hiciera una cosa llena de capas mucho más cara y de color rojo en pleno boom de la campaña de Evax de "soy tu menstruación". Con un puñetero foular a juego cuando yo no sé llevar complemento alguno con estilo y parecía una refugiada pidiendo limosna llenita de sangre. Y hubiese tenido poni en mi primera nochevieja "de mayor" en Tenerife si no hubiese optado por comprarme un vestido cortito de tercipelo y cambiarme en el coche, para no tener que llevar el larguísimo, pesadísimo, negrísimo y llenísimo de cuentitas negras vestido de noche que mi madre había decidido que podríamos compartir. Supongo que hasta mi abuela hubiese podido vestir elegantemente aquel "clásico".
Y no es que crea que mi madre vista mal, ni por asomo, de hecho a veces compartimos ropa. Simplemente es que nos llevamos 30 años de diferencias de gusto entre pecho y espalda y mis momentos especiales siempre han sido suyos. O no han existido, no hubiese hecho la comunión de todas formas.

Así que en una cosa en la que creo con firmeza que podría plantarme ante mi madre y decir "quiero esto", me temo que el que me va a derrotar va a ser el espejo y el "más te vale que pienses en esto otro".

Cattz

domingo, 3 de julio de 2011

9

Up and down.

Ideado por Cattz a las 20:00
Queridos lectores que casualmente pasen por aquí a ver si hay otro post de Zor hablando de cosas inteligentes como Doctor Who:
Estoy colocada de Trankimazin así que espero que perdonen mis divagaciones y más aún si escribo frases carentes de sentido, cosa que no me parece especialmente difícil.
Veran, yo tengo novio desde hace año y medio. Le llamaremos Mentiroso porque hace año y medio que le vengo llamando así y a lo mejor hay alguien que recuerda que yo escribía hace mil años y sigue mejor la continuidad porque de momento no tenemos editores rarunos que nos obliguen a empezar de nuevo en un número 1 o a descasarnos(aunque podría ser una explicación a la soltería treintañera de los dos blogueros que aquí escriben).
En fin, les decía que tengo un novio. Bueno, pues en los últimos meses se da un efecto muy curioso, cuando va a venir le ODIO con toda mi alma. Odio tener que recoger mi habitación llena de ropa por planchar, apuntes dispersos según lo que he ido mirando ese día, millones de chuminadas más que circulan sin control (¿quién no necesita 3 ratones usb en la mesilla de noche?), odio tener que hacer la cama, planchar la ropa para poder meterla en el armario, poner lavadoras para evitar posibles alergias... cuando va a venir tengo ganas de ser soltera, mandarlo todo al infierno y ser feliz en el pequeño hueco que me dejan en mi cama mi ropa, mi perra y mis apuntes.
La cuestión es que viene. Y yo voy a buscarle enfurruñadísima de la vida porque está aquí, y me cambia la vida... y creo que en realidad voy enfurruñadísima de la vida porque sé que estará aquí cambiandome la vida y va a tener menos tiempo de caducidad que una mayonesa hecha con huevos frescos en Écija en verano. Parpadeas y vuelves a estar con la perra, el novio y la maleta a cuestas para volver a dejarle en el aeropuerto donde, para colmo, han decidido que en julio mejor poner el aire acondicionado y que a 15ºC en la ciudad se está estupendamente.
Mi yo enfurruñado se derrite a la tercera o cuarta sonrisa preciosa, a las palabras cariñosas al oído, a su olor y sus abrazos... me dejo llevar y estoy perdida.
Hoy, directamente, he mirado el reloj, he visto que faltaban menos de 4 horas para que se fuera y me he puesto de mala leche. De la mala leche he pasado a la necesidad de abrazo ABSOLUTA, de ahí a los temblores, de los temblores al pseudollanto y de ahí a la crisis respiratoria de ansiedad. O no respiraba o parecía un zombi de "Soy Leyenda", aunque tengo que decir que es dificilísimo desmayarse por descontrolada que tengas la respiración, no lo he conseguido.
Cada vez le odio más cuando viene. Cada vez me duele muchísimo más cuando se va. Me destroza por dentro, me desgarra, me quita el hambre, me revuelve las tripas y me pone mala. Sí, sé que volverá, pero es que yo no quiero que VUELVA. Yo quiero que ESTÉ.
En fin, al final al aeropuerto nos ha tenido que llevar mi padre porque drogada como estaba yo era capaz de conducir al aeropuerto de Gando y quedarme tan pancha cuando empezase a entrar agua en el coche. Y tal vez sean los nervios de los exámenes hablando, pero cada vez llevo peor las separaciones y tener que ser yo quien vaya a dejarle en el aeropuerto me parece el acto más masoquista de mi vida.

Cattz

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