viernes, 30 de enero de 2009

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De paseo

Ideado por Cattz a las 22:44

Ayer hizo buen tiempo. Es decir, 10ºC y no llovió, un milagro vista la última semana y media. Aproveché para darme una buena vuelta con Eme por Granada, ya que con lluvia salimos poco del barrio y me da penita que pase todo el día tirada en los sofás siendo sobeteada por los seres humanos.

Como lució el sol y volvimos contentas, E. me pidió que al día siguiente la avisara para acompañarnos. Hoy precavidamente dejamos los abrigos en casa (yo incluso tuve que parar en Cortefiel para quitarme un sueter que llevaba debajo de una camiseta) y nos fuimos a la Alhambra.

El camino es muy bonito con los jardines/bosques de Carlos V, la cuesta empinadísima, la perra trotando y brincando de un lado a otro, el sol asomando por las copas de los árboles, los guiris descojonados de mi nena, E. intentando no ahogarse de risa (por alguna extraña razón lleva una semana que lleva fatal lo de reirse y parece que se me va a morir), yo intentando no ahogarme por la cuesta... Total, para cuando llegamos arriba estábamos horrorizadas de nuestra forma física sofá-style y nos planteamos sacar la Wii Board para hacer algo de ejercicio. Que tenemos agujetas de jugar el sábado al Rock Band... y yo sólo era la cantante. Como nos dé por intentarlo con el Rayman TV Party no lo contamos.

En la Alhambra brillaba el sol, el cielo era azul, Sierra Nevada estaba llenita de nieve y se veía claramente, y el Albaycín gozaba de un Mirador de San Nicolás repletito de gente. Y conocí a un chaval muy majo llamado Eduardo, mañico él, que se encariñó de mi perra enseguida. Es muy fácil encariñarse de mi bicho peludo, que se restriega como una gata en celo para que la mimen, si te gustan un poquito los perros. Total, unas caídas de ojos, unos lametones y unos minutos haciendo el tonto con una pelota con pito y lo tenía a su merced. La novia del chaval no parecía compartir las opiniones favorables y más bien parecía preocupada por si la enana le manchaba los zapatos, pero él fue adorable. Cuando se enteró de que mi perra no soltaba pelo ya fue la gota que colmó el vaso y empezó a preguntarme cómo conseguir un perrito de aguas, y yo le vi tan mono, tan cariñoso con mi enana, y tan entregado que le prometí que si seguía queriendo uno cuando la haga criar le regalaba un cachorrito si me prometía mantenerme informada de la vida del pequeñín. Creo que le hizo mucha ilusión y son 300€ de cachorrito que se ahorraría (y eso sin pedigrí, que si lo tienen suben los precios). Y yo me aseguro un dueño estupendo para mi "nietecito".

Para celebrar el paseo nos fuimos a comer de tapas y esta noche toca homenaje propio: pollo al limón, intentó de emular el té somalí (es que sabe a arroz con leche) y shisha de mango. Y con la ventana de mi habitación abierta y en manga corta, quién me ha visto y quién me ve...

Plus:

Sana, sanita / culito de rana / si no se te cura hoy / se te curará mañana.


martes, 27 de enero de 2009

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Resumen vital

Ideado por Cattz a las 22:51

Juro por mi perra que he pensado en actualizar muchas veces este mes, de verdad. Hasta tenía cosas ligeramente interesantes que contar y que se me han ido olvidando una tras otra. Ya saben que este blog tiene como principal funcionalidad recordar parte de su vida a la autora antes de que la olvide por completo. Una versión Blogger de "Memento", vaya.

En fin, como mi objetivo principal de actualizar cuando me apetece se ve impedido por la nimiedad de que eso parece ocurrir siempre cuando ando de paseo con mi peque (y quien dice peque dice perra de 16 kg con complejo de osito Mimosín cruzado con el corderito de Norit), voy a tener que ponerme a escribir justo después de esos paseos. 

La principal novedad es que ahora comparto cama y espacio vital en general. Eme ha vuelto conmigo a Granada. De momento ha tenido la suerte de no quedarse nunca sola y mis fines de semana son mucho más hogareños. Curiosamente no ha parado de llover desde que llegó y mi perra odia el agua con todas sus fuerzas, aunque con su chubasquero verde consigo sacarla del portal para que haga sus necesidades...

También visité Sierra Nevada por primera vez en mi vida. Y había nieve, de esa que es bastante blanda y que no te descalabra si te la tiras a la cabeza, como pasa en el Teide. Me olvidé las gafas de sol (resulta que desde que me operé de la miopía tengo un montón de gafas de sol a mi disposición que son asequibles y monas) y me pasé el día regañada, pero fue muy bonito.

Me he comprado una shisha. El año pasado fuimos de fiesta a Lugros, un pueblecito de la sierra granadina y probé la shisha con tabaco de caramelo y me encantó. Ahora que tengo el cacharrajo, sólo tengo que encontrar el puñetero tabaco XD



Pillé unas cosas muy monas en rebajas. Todas partes de arriba y todas de color rosa palo. Y todas de Tintoretto. Y resulta que me enamoré de un vestido rosa por internet. He pasado un par de días esperando que se quedasen sin mi talla mientras me tomaba con calma el tema de poder pagar (mierda de tarjeta Maestro). Y mi yo interior ha decidido que como aún lo tenían en mi talla cuando he estado en condiciones de poder pagarlo, me lo he comprado. Creo que me lo envían cuando empiece a hacer suficiente calor para usarlo XD


La modelo no viene incluida, me temo que no puedo regalársela a nadie. Y bueno, espero que el vestido me siente la mitad de bien, porque creo que no compartimos el mismo tipo de fisionomía XD

sábado, 3 de enero de 2009

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Otro añito más.

Ideado por Cattz a las 13:28
La Nochevieja de 2008 fue una noche cualesquiera de cena navideña con mi familia materna. Todo el mundo contento, comida por doquier, besos a pares, mucho ruido... pero hubo algunas pequeñas discrepancias con respecto a años anteriores:
- Este año además de cordero tuvimos cochinillo. Agradecí una variación en el menú, constante durante tanto tiempo en mi vida.
- Mi abuela cada año está más sorda pero sigue igual de cotilla. Realmente sorprenden alguna de sus interpretaciones de lo que decimos. Luego le echamos la bronca por no ponerse el audífono y se enfurruña. Es tan mona...
- Las primeras dos campanadas me pillaron en el baño por beber demasiado. Jamás pensé que tuviera ganas de hacer pis un minuto antes de tener que comerme las uvas. Maldito, maldito, Lambrusco.
- Una de mis primas pequeñas se ha vuelto gilipollas en dos años. No sé si despertará de su espiral destructiva a tiempo para salvar el corazón de mi tía, espero que sí. Sobre todo porque en realidad no es culpa suya, sino de la falta de límites y control que ha tenido toda su vida. Ante casos así hasta me siento una buena hija y todo.

La entrada al año nuevo fue... curiosa.
- Primero tuve que ir por calles desconocidas hasta una estación de metro desconocida en medio de lo que parecía la 3ª Guerra Mundial por culpa de tanto petardo. Aún soy joven y mi corazón resistió, pero dudo que pueda controlar tanto mis ganas homicidas la siguiente vez.
- Después caía en la trampa de Metro de Madrid: un experimento para ver si 200 personas apretujadas en un vagón de metro cerrado y parado en una estación se volvían locas en 10 minutos. El hecho de que sea invierno y lleváramos todos abrigo cuando dentro la temperatura se elevaba por encima de los 30ºC no mejoraba las cosas. Afortunadamente mi hermano me llamó para felicitarme su año nuevo, lo que permitió que me distrajera. Aun así pasé bastante de sus indicaciones de que besara y saludara a todos a mi alrededor, supuse que creía que me encontraba aún con la familia.
- Cuando por fin llegué a Casa Be, con mi sempiterna mochila cocineril a cuestas, creo que me tomaron por loca. Al menos la cara del Hombre Malo y Somófrates registraba una clara preocupación por mi forma de abalanzarme sobre el agua potable, en un intento de rehidratarme después de la dura prueba subterránea.
- Más tarde me dieron un mojito (casi sin azúcar, cuando soy prácticamente adicta a la glucosa) y no me dejaron cocinar, decían que no tenían hambre, ni fregar los platos. Lo de los platos es algo extremadamente curioso, porque su forma de saludarme cuando llego a la casa ya consiste en mirarme seriamente y decir "no friegues". Tampoco es que me pase la vida fregando platos cuando visito a la gente pero ¡si cocino tengo que limpiar lo que mancho! Y como estaba cocinando en casi todas las visitas...
- Be intentó un secuestro express conmigo. Yo llevaba tacones y se deslizaban peligrosamente sobre el parqué que tan cuidadosamente encera. Empiezo a plantearme si lo de cuidar tanto el suelo es una forma de poder disponer fácilmente de sus víctimas (¡¡es bromita!!). Como yo estaba en plan "casero total/tacones/nopiensoponermemisotroszapatosparasalirenNocheviejaantesmuertaquesonelhorror" no me dejé y escondí la cabeza detrás de un cojín. Lo sorprendente es que funcionó. A la próxima pruebo a taparme los ojos nada más, en plan "cucú trás".
- Somófrates se metió conmigo por ir arreglada y maquillada. ¡¡¡Si no lo hago en un día así no lo haré nunca!!! Pareció ponerse contento cuando me desmaquillé, me puse algo menos festivo y cambié mis monísimos zapatos de tacón por unas playeras (que son mucho más útiles en el metro).
- Me pasé toda la noche riéndome y escuchando anécdotas, relajadita tirada en un sillón. Como mi perra viene a vivir conmigo en breve ya sabía que a mi año le tocaba ser casero.
- Al final no hice Mousse de chocolate ni nada. Pero mi madre me mira raro por llevar tuppers, separaclaras e ingredientes de un lado a otro de Madrid de paseo.
- Dormí dos horas y media en Casa Be, me marché a las diez y media de la mañana y acerté. Llegué justo cuando mi familia se había levantado a desayunar, sin tener que despertar a nadie. Me encantaría tener llaves, pero la vez que me las dejaron echaron la cadena de la puerta, con lo que tuve que llamar para poder entrar de todas formas.
- Hice una tarta de calabaza y me di cuenta con horror de que el horno de mi abuela es muy pequeño. Un 66% de desastres en la cocina para mi familia...
- Fui al cumpleaños de una de mis tías y me confundieron con mi hermano o algo, porque terminé sentada delante de un ordenador con Windows Vista (odio, odio Vista) quitando antivirus malos, poniendo antivirus gratuitos buenos, cambiando la clave WEP del wifi por una WPA, desinstalando programitas que eran un incordio y poniendo en marcha la impresora con escáner que llevaba un año sin funcionar. A veces me da miedo pensar en que puedo convertirme por andar rodeada de tanto Geek. Yo tendría que ser una analfabeta de los cacharritos, como cualquier damisela en apuros. Dudo que un príncipe azul se parara a ayudarme si yo ya hubiese dado cuenta del dragón solita y me hubiera hecho un bolso con la piel.

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