De paseo
Ayer hizo buen tiempo. Es decir, 10ºC y no llovió, un milagro vista la última semana y media. Aproveché para darme una buena vuelta con Eme por Granada, ya que con lluvia salimos poco del barrio y me da penita que pase todo el día tirada en los sofás siendo sobeteada por los seres humanos.
Como lució el sol y volvimos contentas, E. me pidió que al día siguiente la avisara para acompañarnos. Hoy precavidamente dejamos los abrigos en casa (yo incluso tuve que parar en Cortefiel para quitarme un sueter que llevaba debajo de una camiseta) y nos fuimos a la Alhambra.
El camino es muy bonito con los jardines/bosques de Carlos V, la cuesta empinadísima, la perra trotando y brincando de un lado a otro, el sol asomando por las copas de los árboles, los guiris descojonados de mi nena, E. intentando no ahogarse de risa (por alguna extraña razón lleva una semana que lleva fatal lo de reirse y parece que se me va a morir), yo intentando no ahogarme por la cuesta... Total, para cuando llegamos arriba estábamos horrorizadas de nuestra forma física sofá-style y nos planteamos sacar la Wii Board para hacer algo de ejercicio. Que tenemos agujetas de jugar el sábado al Rock Band... y yo sólo era la cantante. Como nos dé por intentarlo con el Rayman TV Party no lo contamos.
En la Alhambra brillaba el sol, el cielo era azul, Sierra Nevada estaba llenita de nieve y se veía claramente, y el Albaycín gozaba de un Mirador de San Nicolás repletito de gente. Y conocí a un chaval muy majo llamado Eduardo, mañico él, que se encariñó de mi perra enseguida. Es muy fácil encariñarse de mi bicho peludo, que se restriega como una gata en celo para que la mimen, si te gustan un poquito los perros. Total, unas caídas de ojos, unos lametones y unos minutos haciendo el tonto con una pelota con pito y lo tenía a su merced. La novia del chaval no parecía compartir las opiniones favorables y más bien parecía preocupada por si la enana le manchaba los zapatos, pero él fue adorable. Cuando se enteró de que mi perra no soltaba pelo ya fue la gota que colmó el vaso y empezó a preguntarme cómo conseguir un perrito de aguas, y yo le vi tan mono, tan cariñoso con mi enana, y tan entregado que le prometí que si seguía queriendo uno cuando la haga criar le regalaba un cachorrito si me prometía mantenerme informada de la vida del pequeñín. Creo que le hizo mucha ilusión y son 300€ de cachorrito que se ahorraría (y eso sin pedigrí, que si lo tienen suben los precios). Y yo me aseguro un dueño estupendo para mi "nietecito".
Para celebrar el paseo nos fuimos a comer de tapas y esta noche toca homenaje propio: pollo al limón, intentó de emular el té somalí (es que sabe a arroz con leche) y shisha de mango. Y con la ventana de mi habitación abierta y en manga corta, quién me ha visto y quién me ve...
Plus:
Sana, sanita / culito de rana / si no se te cura hoy / se te curará mañana.

