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ORGULLO
Ideado por Cattz
a las
18:41
Sí, sí, con mayúsculas.
Pensaba estarme calladita hasta que termine con mi mudanza interminable, pero no puedo evitarlo; tengo que venir a sacar pecho antes de que reviente de tanto orgullo.

Verán, resulta que mi perra tiene un problema de ansiedad por separación. Salir por la puerta dejando el bicho dentro y que empiece a aullar es todo uno. Además el animalito lo pasa mal y cualquier día le da un síncope por tanto estrés que se lleva. He oído de todo, pero los hombres de mi coexistencia siempre han venido a decir que la culpa es mía, que he hecho un trabajo fatal como madre adoptiva perruna.
En fín, harta de todo, por fin en mi casita en Santa Cruz, fui de visita a Mr. Dog, que es una tienda que me encanta desde que abrieron y donde siempre trataron a Eme como a una princesita. Allí me encontré con un desconocido llamado Raúl que estaba trasquilando profesionalmente un yorkshire. El desconocido resultó ser también psicólogo canino, y como siempre me he fiado de Paco, el dueño, a la hora de valorar a la gente, decidí pedir cita con él para que evaluase a Eme y me dijese qué hacer para transformarla en el mejor cánido posible.
Hoy tuvimos la "sesión", que consistió en llevarme de paseo al psicólogo y a Eme desde Mr Dog a mi casa mientras le contaba la historia de mi perra. Le hizo alguna pequeña prueba, se quedaron solos en casa mientras yo me iba a la calle y me dijo los resultados.
Pensaba estarme calladita hasta que termine con mi mudanza interminable, pero no puedo evitarlo; tengo que venir a sacar pecho antes de que reviente de tanto orgullo.

Mi objeto de orgullo.
Verán, resulta que mi perra tiene un problema de ansiedad por separación. Salir por la puerta dejando el bicho dentro y que empiece a aullar es todo uno. Además el animalito lo pasa mal y cualquier día le da un síncope por tanto estrés que se lleva. He oído de todo, pero los hombres de mi coexistencia siempre han venido a decir que la culpa es mía, que he hecho un trabajo fatal como madre adoptiva perruna.
En fín, harta de todo, por fin en mi casita en Santa Cruz, fui de visita a Mr. Dog, que es una tienda que me encanta desde que abrieron y donde siempre trataron a Eme como a una princesita. Allí me encontré con un desconocido llamado Raúl que estaba trasquilando profesionalmente un yorkshire. El desconocido resultó ser también psicólogo canino, y como siempre me he fiado de Paco, el dueño, a la hora de valorar a la gente, decidí pedir cita con él para que evaluase a Eme y me dijese qué hacer para transformarla en el mejor cánido posible.
Hoy tuvimos la "sesión", que consistió en llevarme de paseo al psicólogo y a Eme desde Mr Dog a mi casa mientras le contaba la historia de mi perra. Le hizo alguna pequeña prueba, se quedaron solos en casa mientras yo me iba a la calle y me dijo los resultados.
Según un psicólogo canino mi perra es uno de los canes más equilibrados con los que jamás se ha visto. Es dócil, sumisa, sociable, nada agresiva, inteligente y cariñosa. Y dice que el único error cometido durante su educación de cachorro fue no dejarla jamás sola. Así que ahora tenemos que hacer ejercicios chorras de "cucutras", ir dejándola solita en casa y que lloriquee, y dejarla con otras personas que no conozca para que lloriquee. Y para que se dé cuenta de que yo siempre volveré por ella.