Mi primera gran sorpresa.
"Son las 10 y Mentiroso aún no ha aparecido. ¿Le habrá secuestrado una reunión imprevista?
9:58 AM Jul 15th via web"
Media hora después, en el descanso, estaba en mi pc limpiándolo después del curso: borrar todo rastro de mi existencia en este mes y medio, asegurándome de que no quedaba nada de mí en ese ordenador que el lunes se volvería completamente ajeno. Levanté la vista un momento de no-sé-qué hacía en aquellos momentos y en la puerta había un chico alto, de moreno pelo rizado, camiseta azul superman y una sonrisa preciosa. Miré de nuevo. Me arranqué los auriculares que llevaba puestos y ni siquiera recuerdo lo que dije, sólo sé lo que pensé: "No puede ser, es Mentiroso." y que me quedé alelada. No sé si sonreí, lo dudo, porque mi cara de absoluta perplejidad tenía que ser un poema. Lo siguiente que tuiteé fue lo primero coherente que pensé después de algunos minutos:
"Mentiroso está aquí, me piro.
15/07/2011 10:30:34 via web"
Cuando llegué a casa y, al cabo del rato, revisé mi twitter supe que nadie se había dado cuenta de lo que significaba realmente ese "aquí": el mejor regalo de mi vida, la mejor excusa para zafarme de 4 horas de módulo raruno e ir a la caza de un ibuprofeno, una visita sorpresa del hombre al que pensaba que no volvería a ver hasta dos semanas después, una sonrisa perenne durante algo más de 48 horas.
Las visitas "oficiales" me estresan en su preparación y me hunden en la miseria con su duración. Todo el tiempo del mundo es demasiado poco y un fin de semana se te escurre entre los dedos en un parpadeo. Pero robar 48 horas que no sabías que tenías... dos desayunos caseros, dos cenas, dos comidas, varias siestas, miles de caricias y de mimos que no sabías que tendrías la ocasión de disfrutar... Es el mejor regalo del mundo, 48 horas de Mentiroso para mí sola.