2º Aniversario
Aunque hace ya 2 años desde que N. me dejó le recuerdo constantemente. De hecho creo que pienso más en él ahora que cuando estábamos "juntos". Mi nueva compañera de piso, cuando le dije que iba a ser el aniversario de mi ruptura, me miró con cara raruna y me preguntó: "Pero, ¿tú recuerdas la fecha en que te dejó?" y yo lancé una carcajada y le respondí que sí, que una fecha tan digna de celebrarse merece la pena ser recordada. Luego me di con un picaporte en la pierna y mi compi supo que yo era yo y no me habían cambiado por otra; hoy tengo un maravilloso moratón conmemorativo.
La verdad es que pienso muchísimo en N. y en qué estará haciendo. Si habrá encontrado novia, alguien con paciencia infinita o vocación perenne de madre, tanto de futuros hijos como de posible marido, si le irá bien la consulta, qué tal estarán sus padres, su hermano, cómo está Coco... Y soy un poquito mala y me gusta pensar que N. sufrirá durante un tiempo para encontrar pareja porque si para mí ya hace falta ser especial para aguantarme, para él ni te cuento. Y prefiero pensar que está solo y que poco a poco comprende algunas cosas que podría cambiar para ser un buen novio, que buena persona sí que era pero como novio: terrible.
También me descubro pensando en él por culpa de Mentiroso. ¿Que Mentiroso me llama por teléfono para soltarme cualquier chorrada y sacarme la carcajada? Pues yo recuerdo que N. no me llamaba ni a tiros y pocas veces conseguía hacerme ni sonreír. ¿Mentiroso decide hacerme el desayuno y traérmelo a la cama antes de que me despierte? Y se me queda la mente en blanco porque N. jamás hizo algo parecido. ¿Mentiroso me abraza, me mima, me sonríe por la calle cuando me pilla mirándole, me coge de la mano al pasear, me besa el pelo, me hace cosquillas en el brazo...? Y recuerdo cómo yo daba mimos de forma compulsiva a mi pequeña bola peluda Eme porque por algún lado tenía que soltar la falta de cariño y la necesidad de afecto que tenía con N..
En realidad no sé si siempre sería un mal novio o sólo era culpa de que encajáramos de pena. Mi necesidad de dar y recibir afecto, de sentirme segura y querida, y él que tenía de cariñoso el flequillo y se estaba quedando calvo desde hacía unos cuantos años. Y a veces comprendo que el aguantar pensando que todo era una mala racha (que no veas con la rachita, acojonadita me tenía del futuro) no siempre tiene sentido, porque para poder tener una mala racha has tenido que tener buenos momentos antes. Y confío en que si aguanté lo que aguanté con N. podré superar verdaderas malas rachas con Mentiroso, pequeñas islas desapacibles en un océano de ternura.