miércoles, 29 de diciembre de 2010

5

1 year (IV)

Ideado por Cattz a las 2:50
Imaginemos que hay una chica a la que no le gusta salir con jovencitos porque considera que hasta los hombres de su edad(o de más edad) son unos inmaduros. Imaginemos que hace una excepción y decide quedar con un chaval 3 años menor que ella, que se lo dice a sus amigos y recuerda constantemente la diferencia de edad durante días. Imaginemos que la chispa surge, que se lo pasa genial con el yogurín y no se separan durante días. Imaginemos que la noche-madrugada en que le toca volver a casa, a 2.000 km de distancia, después de demostrar lo malísima que es jugando al Patapon de la PSP el yogurín le suelta uno de esos "tengo algo que decirte" que siempre apuntan a una ruptura...

La madrugada del 29 de diciembre del año pasado se me encogió el estómago cuando Mentiroso me soltó el "tengo algo que decirte" y se puso a mirarme mortalmente serio. Durante un minuto realmente eterno cientos de ideas pasaron por mi cabeza pero la que más puntos ganó era una: "ha sido divertido, lo he pasado bien, pero seamos sinceros tú vives lejísimos y es mejor que esto se quede en algo bonito que ha pasado en navidad". Cuando Mentiroso habló por fin lo que dijo fue diferente: "no he nacido en el 82... sino en el 84".

Por lo que él cuenta me miró con ojitos de cordero degollado, pero yo sólo podía pensar en dos cosas: me había mentido durante días y había esperado al último momento para contármelo. Me centré en algo que me ayudara a pensar y me puse a revisar mi cartera mientras él me miraba como si estuviera loca. Mi cerebro pensaba a toda velocidad: "ya verás cuando se entere Sark, que ya se descojonaba de mí porque le llevaba 3 años y ahora son 5", "pues si tiene 25 y no 27 y me dijo que esto lo hizo a los 24 significa que... ¡oh, mierda!", "pues el cabrón es listo porque ante la posibilidad de que le mande al cuerno por mentirme el tío se ha esperado hasta el final"...

Al final la única pregunta que me quedaba en la cabeza era "¿si me hubiese dicho la verdad antes de que ocurriera nada habría dejado que pasara lo que pasó?"; la respuesta era clara "NO". Así que asumí que había pasado unos días maravillosos gracias a una mentira, le puse dos motes(aunque actualmente sólo uso uno), seguí dándole vueltas a la diferencia de edad durante estos 12 meses y pensé, por encima de cualquier otra cosa, que por lo menos no me había dejado. De hecho unos días después le propuse comprar un billete de avión para semana santa (última semana de marzo) y ¡el chaval aceptó!

Mentiroso, hay muchas cosas que tengo que agradecerte, muchísimas: lo mucho que me haces reír, la ternura con que me miras, el que seas tan cariñoso, tu paciencia(sobre todo en momentos de histeria por mi parte, que algunos he tenido), tus ganas de sorprenderme, el que quieras tanto a Eme, el que me repitas 10.000 veces al día que me quieres, que siempre que cocines te queden las cosas tan ricas, tus ganas de aprender, el que no sólo me escuches cuando parloteo sino que además te intereses sinceramente... Tengo que agradecerte que decidieras mentirme y hayas hecho posible que sea tan feliz. Te adoro.

Además el otro día volvió a mentirme y me preparó esto por nuestro aniversario... no puede ser más adorable porque es imposible.



5 Comments


Ahhhhh!! lo de mentiroso es por eso!!!!! tenia curiosidad...

Del 84!!! me siento una abuelita...

La edad es lo de menos, lo importante es el tam...digo..el interior y esas cosas...


No sé cuántos posts más de estos vienen, pero creo que voy a tener "Ohhhhhhhhhs" para todos. Así que:

Ohhhhhhhhhhhhh

Tengo envidia. Y mira que estoy contenta ahora mismo.


Joe, me muero de la envidia más total!! xD


Se lo tengo que decir, se lo tengo que decir, se lo tengo que decir, venga, Loper, díselo, se lo tengo que decir... Pero esque me va a mandar a hacer puñetas... Se lo tengo que decir, no puede marcharse sin que se lo haya dicho!

"Tengo algo que decirte... No he nacido en el 82, sino en el 84"

Y entonces, durante unos momentos, vi una mezcla de pánico, increduilidad y extrañeza en sus ojos, y me volvió a pedir que le enseñase el DNI (igual que ya había hecho un montón de veces en los días anteriores, solo que esta vez sí que se lo enseñé). Después de comprobar que el carné decía lo mismo que yo le acababa de contar, cogió su cartera y, durante lo que a mí se me hicieron horas eternas (probablemente no más de cinco minutos en total), se puso a ordenarla, a quitar papeles viejos y a contarme de qué era cada uno de los carnés que llevaba.

Y yo mientras tanto pensaba "Me va a mandar a tomar por saco. Loper, ve localizando las cosas tuyas que tengas por encima de la mesa, porque dentro de dos minutos te pone de patitas en la calle."

Afortunadamente no fue eso lo que sucedió, y ahora hemos cumplido ya nuestro primer año juntos. Mil gracias por todos esos momentos fantásticos, Cattz, gracias por un año sencillamente mágico.

Te quiero.


Jo, qué bonito.

Copyright © 2011 Pararapachin | Derechos reservados | Plantilla hecha por Cattz | Bloggerizada por FalconHive|