jueves, 22 de abril de 2010

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Lost

Ideado por Cattz a las 18:10
En primer lugar quiero dejar claro una cosa: el doblaje de "Lost" apesta: acentos rarunos en algunos personajes, en otros no, un capítulo que es la mitad en inglés y la otra en español lo hacen enteramente en español... El horror, una mierda pinchada en un palo. Y es un pensamiento objetivo.

Yo dejé la serie en la tercera temporada, unos guiones flojitos y un parón eterno no hacían que esperara su regreso en enero con ganas. Dejé pasar toda la cuarta temporada hasta que los constantes lamentos de mi hermano me hicieron seguir donde lo dejé. Es mucho más fácil engancharse a algo si tienes suficientes capítulos acumulados.

Intentar no meter spoilers en esta serie es bastante complicado, y cualquier persona ha tenido oportunidad de engancharse de una manera u otra(internet, amigos, La2, Cuatro, Fox...) así que es posible que salga algo que quien no vaya al día no quiera saber.

La sigo viendo por inercia. Y porque esta temporada ha tenido uno de los capítulos que más me han hecho reír, Feisbuk se encuentra ahora mismo abarrotado de referencias al chicharrero Richard Alpert que me sacan la sonrisa. Pero no me gusta nada el cariz que está tomando. Viajes en el tiempo, muertos que resucitan, gente con poderes... Esperaba algo diferente de esta serie, la verdad, algo que avanzara más hacia la ciencia ficción que hacia la fantasía. Como no me metan un segundo mundo en plan Matrix, no sé cómo saldrán del atolladero.

Pero bueno, es entretenida, los guiones son mucho mejores que los de Grey y también hay alguna cosa bonita a la que echar el ojo de vez en cuando. Como no se ha convertido en mi serie de culto (ésas son "Phineas y Ferb" y "Misfits") no estoy especialmente decepcionada. Eso sí, tiene una de las continuidades más liosas de las que uno pueda echarse a la cara.




Lost es un ejemplo paradigmático de buena idea que perece víctima de su propio éxito. En su primera temporada, cuando el mundo era joven, los dinosaurios poblaban la Tierra y ningún malvado cuadrúpedo de carga informático había destruido las vidas de los pobres e incomprendidos artistas españoles, Lost se reveló como una serie original y, sobre todo, muy trabajada.

La premisa original era un remake de una clásica aventura de Julio Verne: Unos pobres náufragos llegan a una isla desierta perdida no se sabe dónde, y tratan de sobrevivir mientras descubren que han caido en un sitio muy, pero que muy raro. Rápidamente surgió la segunda característica de la serie: las sorpresas. Nada es lo que parece en Lost, y las sorpresas están a la orden del día. Algunas tan increibles como la del capítulo 1x04, que pese a estar delante de uno durante 40 minutos, no se puede adivinar hasta el final.

Lost era, pues, una serie de personajes más que de tramas. Aunque el gancho era saber dónde estaba la isla, qué eran esos ruidos del bosque, quiénes son esos muertos que andan... en realidad lo que nos intrigaba era conocer el verdadero pasado y el verdadero futuro de Locke, Jack, Sawyer, Kate, Jin, Sun, Sayid, Hurley, Charley, Claire, Boone, Shannon,... La serie además mostraba un cuidado exquisito por los detalles, logrando que nos convenciéramos de que TODO lo que veíamos en pantalla era importante.

El problema vino con la sobreexposición (SPOILERS A CONTINUACIÓN). Dos temporadas después, se había contado TODO lo contable y algo más sobre los personajes principales. Se habían introducido nuevos secundarios, pero salvo Desmond ninguno logró captar el cariño del público. La tercera temporada avanzó mal que bien en la trama isleña, pero los flashbacks pasaron a ser mortalmente aburridos, en tanto en cuanto no contaban (no PODÍAN contar) nada de interés. De esta nefanda época datan capítulos como el de los tatuajes de Jack, la bailarina de cristal (del que solo recuerdo el título y que tardé diez días en verlo entero, tras empezarlo cuatro veces) o el tan denostado (que a mi sin embargo me encanta) de Nikki y Paolo.

La serie necesitaba imperiosamente avanzar. El pasado estaba más que explorado (aparte lo que pudiéramos aprender vía, sí, otros dos nuevos personajes, Juliet y Ben) y el misterio necesitaba empezar a aclararse, toda vez que el magnífico personaje de Ben parecía tener respuestas claras y concisas. Y así se llegó al final de la tercera temporada, que para mi marca la muerte de Perdidos como serie a seguir. La serie, convertida en un fenómeno de multitudes con admiradores en todo el mundo, no podía terminar. Los productores necesitaban más misterios, más episodios, más temporadas... más dinero. Y mataron a la serie. Resultó que el que lo sabía todo no sabía nada, que había gente tras él, que sólo habíamos arañado la superficie, que aún quedaban cosas por saber sobre el pasado... y el globo estalló. Lost hacía mucho tiempo que no era creíble (desde el episodio piloto), pero perdió la verosimilitud.

Para más inri, en la cuarta temporada Lost dejó de ser una serie de personajes para convertirse en una serie de situaciones. En las tres primeras temporadas teníamos unos personajes muy bien perfilados y sus reacciones ante las cosas raras que les pasaban eran verosímiles. Sabíamos cómo podían reaccionar Kate, Jack, Hugo... ante algo concreto. En la cuarta temporada lo importante era que pasaran cosas, y para ello cualquier personaje era bueno. Gente como Ben o Sawyer hacían cosas totalmente contrarias a su forma de ser por la única razón de que eran necesarias para que la trama avanzara. Trama que quiso empezar la temporada con un bombazo que llamara la atención, y que costó temporada y media de aburrimiento insufrible deshacer.

Y así llegamos a la situación actual, donde el fin está cerca. Al fin sabemos lo que pasaba en la isla (salvo algún detalle suelto sin importancia), y como no podía ser de otra manera tras tanto tiempo esperando, la sensación general es de decepción. Era previsible, habían dado demasiadas vueltas y era imposible atarlo todo. Por no mencionar el amargo sabor que queda sabiendo que la travesía de las temporadas cuarta y casi quinta ha sido un rodeo preparado para engañarnos (cuando Ben giró la rueda, los personajes podían haber quedado como al terminar los flashes de la quinta, y no habríamos perdido NADA). Encima, el plan del villano de la historia, a las alturas que yo voy (capítulo 6x09) tiene más agujeros que un queso en una ratonera. Lo que este tío pretendía se podía haber conseguido de mil maneras más simples. Ah, pero entonces no hay trama... ¿pero no habíamos quedado en que esta serie era de personajes...?

Por otra parte, el recurso a la fantasía que menciona Cattz y que lo ha resuelto todo (porque yo doy todos los misterios por resueltos... "es magia" o "era parte de mi alambicado plan" puede explicarlo todo, como los lectores Marvel sabemos bien) es legítimo, por supuesto, pero decepciona porque no es lo que esperábamos. Es como si al final de El Señor de los Anillos llevaran el Anillo al volcán en nave espacial. Es como si al final de Matrix todo se arreglara por arte de magia (que es la razón por la que el final de Matrix es una mierda, por cierto). El hype era tan desmedido que necesitábamos algo totalmente nuevo, algo totalmente distinto que lo redondeara todo. Y la magia no era parte de ello. La ciencia-ficción sí, pero la magia no.

(FIN DE SPOILERS Y DE TOSTÓN) Lost ha muerto de éxito. Cuarenta episodios y un par de tramas de broza menos, y habría sido la mejor serie televisiva de la historia. Ahora mismo, y a falta de tener que tragarme mis palabras el día 23 de mayo (ojalá), se va a quedar en una de las mejores de su generación... y gracias.

PS: Fanáticos de la cuarta temporada, detractores de Nikki y Paolo, admiradores de los flashes temporales... los comments son suyos. Despelléjenme a gusto.




5 Comments


"Gente como Ben o Sawyer hacían cosas totalmente contrarias a su forma de ser por la única razón de que eran necesarias para que la trama avanzara".

Pregunto: ¿En qué medio artístico y de entretenimiento de masas pasa esto?
En los videojuegos, amigos.

¿Y ya?, no, nada más lejano. No estoy hablando de Mario pegando saltos o de un grupo de frikis en un juego online. Estoy hablando de un proyecto que he bautizado como DIVA (desarrollo de inteligencia virtual artística). Aun la tengo en desarrollo y va más allá de ser una explicación teórica de Perdidos, aunque la englobe y la explique.
Zor sabe de mi amor a esta serie, de como consigue devolverme cada minuto que invierto en ella en oleadas de placer, de esto y de mi empeño en ver en ella un juego metafísico y en ello sigo.


Sólo un dato: las ideas para los vehículos narrativos nacen generalmente de una pregunta que suele empezar con un ¿Y si...?, pregunta que se resuelve antes de comenzar a narrar. Es decir, las historias generalmente comienzan con un final resuelto y mucho más en este tipo de género. La respuesta existe pero los guionistas son unos canallas que juegan con nosotros, alejándonos o acercándonos a la solución según convenga. El final existe y quizá no cubra expectativas, pero seguro que lo explica todo. Esperemos.


Roooolllaaacoooo de serieeee.


-Galleto, yo todo eso lo veo bien, pero pese a que me parecen geniales los sentidos filosóficos y demás de la serie, el tema es que empezaron vendiendo una historia que, por la razón que sea, tienen abandonada.

Esto es como la discusión aquella de si Moore es mejor que Morrison o no, porque Morrison ha escrito obras más profundas, metalingüísticas, revolucionarias y tal. Yo me sigo quedando con Moore, que nos dio Watchmen. Una obra a la que se le pueden buscar todos los sentidos que uno quiera y más... o leerla como un tebeito de superhéroes por entregas con misterio, investigación y resolución.

En Lost habrá mucho metalenguaje y mucha filosofía, pero en la segunda parte de la serie (desde Through the looking Glass para acá), la parte tebeíto la han dejado más abandonada. Y como a mi la que me gusta es esa, pues me quejo.

-Efe, no seas snob :p


No, hombre. Esa carta es para decirte que para mi Lost está a nivel de un Morrison, que pongamos puede ser un ocho o un nueve (según días y obras), pero que al diez me temo que no va a llegar. Para mi, la primera temporada sí era de diez, en lo que podía serlo (planteamiento de una obra).

El Señor de los Anillos, por poner otro ejemplo, es todo lo contrario. Nadie le da un 10 al planteamiento de la obra, que sería la primera mitad del primer libro (hobbits y demás). Bueno, nadie no, yo sí se lo doy, pero yo es que soy un enfermo.

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