Más silicona
Es decir, de repente quieres hacer pana cotta o coulants de chocolate y necesitas moldes chiquitines. Pero el que tienes no vale porque para masas muy líquidas se te derrama todo al venir todos los huecos juntos en el mismo molde blandito. Y no vas a pasarte la vida con los típicos de magdalenas de papel. Así que te preparas mentalmente y vas a por unos moldes de silicona y los encuentras, rojos, monísimos y muy baratos:

¡Pero claro, has cometido el error de entrar en una tienda con cositas de cocina! Y tú le has robado un pequeñísimo rodillo de madera a tu madre con el que tienes que apretar muchísimo las masas de hojaldre o pizza y sueñas con otro sistema... y lo ves allí tan rojo y tan mono:

Y tan giratorio que descansa las muñecas.
Pero claro, nunca sabes cuándo necesitarás vaciar una manzana, un melón o una berenjena, de modo que ellos también se vienen contigo:

Y porque aún no tengo las fotos de mi nuevo cortapastas o de mi minibatidora a pilas...