El aprendiz de guerrero, Lois McMaster Bujold
Publicado originalmente el 15/01/2010.
Sabiendo como sé que hay otro colaborador leyendo este libro, he decidido adelantarme a su posible crítica por una sencilla razón: llevo desde 1996 enamorada del protagonista.
Aunque se trata de un género minusvalorado por muchos amantes del género más hard de la ciencia ficción, esta saga y este libro cumplen perfectamente con su objetivo: entretener sin demasiadas complicaciones.
En esta novela tenemos el primer contacto con un Miles Vorkosigan de 17 años, un héroe muy lejos de los baremos normales: es enano, cabezón, tiene el peor físico disponible en el mercado, es hiperactivo, tiene graves problemas con la autoridad y un manifiesto superpoder para meterse en líos cada vez mayores. Aún así seguiremos sus aventuras en primera persona (así está narrada toda la saga) y terminaremos adorándole porque no nos queda opción.
Podría intentar hacer un resumen, pero no serviría de nada, cada vez que veo un ejemplar a la venta y llevo a alguien al lado que no conoce a Miles, lo compro y se lo regalo.
Clasificación: Me lo envuelven y me lo llevo a casa. ¡Ya!
Esta es una fantástica novela, primera de una serie de CF que fue multipremiada durante los años noventa. Yo, que soy fan de la ciencia ficción desde chiquitillo, tardé en acercarme a este clásico porque las cosas que tienen muchos premios
Sin embargo, los jurados de los premios Hugo y Nébula demuestran tener mejor criterio que sus colegas de otras artes, y aunque de vez en cuando premian ladrillos infumables por aquello del prestigio intelectual, también premian novelas entretenidas. Como las de esta serie. Virtudes tiene muchas, pero la principal para alguien de Ciencias es que los personaje están bien construidos y la trama es, dentro de lo que cabe, muy coherente. Destaca el inmenso esfuerzo de la autora por crear una sociedad tridimensional que se va enriqueciendo a cada libro que pasa, en lugar de al revés.
Cattz dice cada vez que tiene ocasión lo enamorada de Miles Vorkosigan que está, lo que no dice nunca es por qué. Y es porque Miles es el único ser de este o cualquier otro universo al que Murphy odia más incluso que a ella, y eso une. Los fregados en que el protagonista se va metiendo aumentan de forma exponencial a cada página que pasa, y contados en frío resultarían hasta absurdos. Pero Bujold se las arregla para que las complicaciones se vayan acumulando de manera ordenada y coherente una encima de otra, de forma que tras páginas y páginas de equívocos, decisiones totalmente erróneas que parecían buena idea en su momento y cantidades astronómicas de mala suerte, la situación a la que se llega es totalmente absurda, ¡pero creible! Y Miles consigue caer de pie, como el legendario gato de Bruguera, a base únicamente de tesón, inteligencia, labia y carisma (porque de fortaleza física anda el hombre peor todavía que yo, que ya es decir).
En resumen: Un libro muy, muy entretenido. Quedarás con ganas de más. Yo llevo ya ocho, y deseando estoy pillar los siguientes.

PS: Un día de estos tengo que escribir un post en modo vs. con Vorkosigan y ese niñato de Ender Wiggin. Se va a enterar el mormón de lo que vale un peine...