Conociendo gente.
Estaba yo esta tarde entre mi habitación y el baño haciendo malabares después de la ducha porque había quedado con mi madre, cuando oigo las llaves de mi compañera de piso.
Mi reacción es de calma, ya que secarme la cabeza con secador mientras me colocaba unos leotardos al mismo tiempo que intentaba cepillarme los dientes no me daba mucho margen de maniobra si no quería estamparme contra una puerta.
De modo que me encuentro con un secador en una mano, un cepillo de dientes en la otra, el pelo alborotado, en leotardos y sujetador de frente con mi compañera de piso... y un amigo suyo.
Creo que llevaba menos de 3 segundos de color rojo escarlata cuando el muchacho amablemente me ha tranquilizado diciendo: "bah, no te preocupes, a mí no me gustan las chicas."
Lo bueno es que no ha dudado que soy una chica.