Precrisis de los 30. Parte 1
Ante mi inminente crisis de los 30 decidí teñirme el pelo de algún color chulo. Yo quería algo llamativo y diferente como Milla Jovovich en la infumable Ultravioleta:
Extrañamente el color me gustó. Me hubiese quedado en ese paso si mis compañeros de piso no me hubieran animado tímidamente a continuar con el proceso: "¡¡AHORA MISMO TE VAS AL BAÑO A TERMINAR CON ESO QUE TENEMOS CURIOSIDAD!! No, lo de que 20 invitados estén a punto de llegar a casa no importa."
Una Cattz molona de ojos achinados y pelo morado... creo.
La cuestión es que a mí me debieron cambiar el tinte o algo. Porque morado, lo que era morado no era. Se parecía más al sirope de fresa...
Treinta minutos después yo estaba convencida de que mi pelo no podía ser morado si al aclararme lo estaba haciendo en lo que parecía una bañera llena de Lambrusco.
Una Cattz molon... ¿un refresco con burbujas?
Continuará...