Soy muy cabezona. Muy, muy pero que muy cabezona. Si alguien empieza a salir conmigo y me exige algo lo más probable es que haga justamente lo contrario, cosa que con
N. me pasaba constantemente. Si él quería que me dejase el pelo muy largo yo iba al peluquero cada mes para que no superara la longitud de las orejas. Si me tocaba las narices con vestir con vaqueros anchotes y ropa sport yo me iba a El Corte Inglés y pillaba faldas y zapatos de tacón de Farrutx. Si me
regalaba ropa deportiva dándome a entender que tenía que mejorar el culo yo señalaba su tripa y me echaba a reír.
En 9 meses y por peticiones leves y educadas de Mentiroso he dejado de morderme las uñas como antes y me he dejado crecer el pelo. Y ahora me peleo cada día con la Wii para conseguir levantar mi culo sin que ni siquiera me lo haya pedido. Conmigo funciona mucho mejor la educación, la dulzura y la psicología inversa XD