Seis meses
Es cierto que la cita sólo fue solitaria las primeras horas... Madrid no es el sitio ideal para quedarte haciendo arrumacos en un banco de noche en invierno, así que me fui a Casa Be para no convertirme en estatua de hielo y decidiste acompañarme. Allí Sark nos deleitó con el SNL, una cosa extraña de vampiros gays y alguna sorprendente canción en el Singstar. Fue en ese momento en el que me di cuenta de que tengo amigos muy raros pero que no los cambiaría por nada: hacen un grupo perfecto de gente que te puede hablar de CUALQUIER cosa.
Lo curioso es que no te asustaste; te lo pasaste bien y hemos repetido en varias ocasiones. Incluso vimos aquella infumable cosa de David Bowie con el Hombre Malo y Sark y no me dejaste con las mismas.
Has aguantado con paciencia mis crisis mentales producto de viejas cicatrices parejiles. Me has dado cariño a mares cuando yo ya creía que el único bicho vivo en el planeta tan cariñoso como yo era mi perra. Me has apoyado, soportado, consolado, animado, hecho reír, hecho llorar(para bien), me has provocado agujetas en los hoyuelos de sonreír y me has dejado agilipollada con una sola mirada.
Eres una de las personas más buenas y admirables que he llegado a conocer. Eres suficientemente idiota como para quererme sin reservas a mí, con todo mi equipaje...
Y sólo puedo darte las gracias por ello. Y ójala sigas así de idiota mucho tiempo más.
Te quiero, Mentiroso.
PD: Si piensas que el post es pasteloso, NO ENTRES A LOS COMENTARIOS.