Compañera de piso.
Recapitulemos, para que una compañera de piso se marche aunque dijera que se quedaba un año hay que:
- Hacerle sopa cuando está mala.
- Hacerle té y llevarle la manta si notas que tiene frío.
- Dejar que ponga Gran Hermano.
- Si se va de excursión al Teide, dejarle mi abrigo, mis guantes, mi forro polar, mis zapatillas de montaña y mi mochila.
- Si se va de camping a La Gomera, dejarle mi saco de dormir y mi colchoneta, además de consejos sobre qué visitar.
- Ir a buscarla al aeropuerto en coche cuando vino de Bilbao en navidad.
- Dejarle un nórdico que tenía limpito y guardado para que no tenga que comprar uno.
- Dejarle el miniportátil y no pedir que me pague el cargador cuando deje de funcionar después de 4 meses de uso exclusivo por su parte.
- Dejar que crea que los baños se limpian solos.
- Dejar que crea que los microondas, las encimeras, los cubos de basura, los salones y zonas comunes se limpian solos.
- Recoger después de que haga una fiesta con sus amigos, hayan pasado 24 horas y las cosas sigan igual.
- Pasar la aspiradora cada vez que vaya a la playa con sus amigos y se duchen todos en casa. Sacudir sus toallas por el balcón para que no suelten más arena.
- Dejar que me pague los gastos que le indico el día 5 de cada mes al mes siguiente.
Y lo que más me ha jodido es que coge mi madre y me suelta con la nueva compañera: "intenta que ésta no se vaya, trátala bien".
Estoy pensando en preguntarle a la nueva cómo de caliente quiere la leche que le lleve a la cama antes de que la arrope, le cante una nana y le dé un beso de buenas noches...