Pero entonces seguí mirando a mi alrededor y otra pregunta acechaba en el fondo de mi mente, ya que si mi nuevo cepillo de dientes...

¿A que es mono?
los objetos que decoran mi salón...

Son cubitos de vidrio, no sirven para nada.
algunos jarrones tapa-enchufes...

Así no se ven los cajetines de detrás, que queda feo.
incluso los utensilios para mantener vivas a las plantas...

Pulverizador de agua.
aunque tampoco es que me acuerde mucho de las pobres...

Regadera clásica del Ikea.
llegando a la ropa de hogar...

Funda de cojín que se vino conmigo desde Granada.
como las toallas...

Toalla del Decathlon, de esas que son pequeñísimas y muy absorbentes.
o las sábanas...

Sábana bajera.
hasta la ropa que suelo llevar para estar en casa...

Zuecos ligeros, chándal bonito.
o elementos de la informática como mi messenger, mi navegador o mi twitter...

Sí, lo sé, tengo tropecientas ventanas abiertas. Pues fliparíais si abro también el Chrome...
...son TODOS también de la gama de los tonos morados... ¿no será que he desarrollado una sinestesia cromo-olfativa alucinante?