La boda de mi hermano.
Mi hermano y mi cuñada hicieron dos concesiones el día de su boda: pidieron a mi madre ser testigo y decidieron vestirse un poco más arreglados que en su idea inicial(en la que planeaban tenerme como único testigo e ir en vaqueros y camiseta).
Pidieron una boda sin ceremonia, es decir, básicamente les leían sus derechos y deberes, firmaban y a casita. No se les permitía llevar ramo, arroz, ni ninguna cosa que pareciera de celebración de boda. Sólo hubo un anillo, el que lleva mi cuñada. Y sólo se permitían dos testigos. Eme y yo nos quedamos fuera del ayuntamiento, con 40 personas más que andaban manifestándose contra la especulación urbanística del alcalde.

Nos fuimos a dar una vuelta por el parque, nos sacamos unas cuantas fotos, dejamos a Eme en casa y nos fuimos a comer a un restaurante genial en el Puerto de la Cruz. Éramos 5 personas y las conocía a casi todas desde que nací, así que tenía muchísima confianza con toda la mesa. Todos pidieron un menú desgustación de 5 platos y yo me pedí pescado crudo de primero, carne cruda de segundo y fruta cocinada de postre(sashimi, steak tartar y tatin de manzana).
Me lo pasé muy bien, disfruté de mi familia y no tuve oportunidad de ligar con nadie. Pero nos reimos mucho y terminó siendo un día muy especial. Eso sí, a las 20:00 ya estábamos en casa porque al día siguiente tocaba bautizo.