Vuelta a la isla.
Aún no hace un mes desde que el cúmulo de factores hizo que decidiera volver a Tenerife. Vuelvo a mi piso, el que tal vez recuerde alguno de esos viejos conocidos que me leía en Pararapapa. Al final no se ha vendido y los compradores arrepentidos han decidido que no pagarían más tiempo un alquiler.
Aún no hace una semana desde que la perra loca de mi vecina loca mordió a mi madre en la mano. Mi madre intentaba evitar que la perra mordiera a Eme, que temblaba aterrorizada de un bicho cabrón que pesa menos de la mitad que ella. La perra loca y cabrona que vive en mi misma planta y se abalanza ladrando contra la puerta a cualquier hora ha vuelto a intentar a atacar a Eme, pero me he puesto en medio chillando como una posesa y decidida a meterle una patada al puto bicho. La dueña al final la ha cogido y la ha metido en casa. Es el tercer intento de ataque y por lo menos la mujer ya no dice que su perra "está jugando".
Aún hace menos de 5 días desde que me enteré de lo de la "nueva" gripe. Adivinen la nacionalidad del único interesado en realquilar mi habitación granadina...