NYC Parte 3 (y final)
¡¡¡El fin, es el fin al fin!!!
La zona 0 en obras. Es algo triste, supongo que más aún porque no había nadie y hacía viento y frío.
¡¡Un Wendy's!! Hacía décadas que no veía uno. Desde que uno de mis tíos decidió celebrar el cumpleaños de una de mis primas en uno que había en Madrid. Después desapareció. Y no me extraña.

Cartel de llegada a Brooklyn. Ellos dirán lo que quieran, pero no dan caramelos.

La web cam de Times Square donde nos pasamos varios ratos haciendo el tonto con un refresco de imagen cada 4 segundos. Intenta hacer entender a tu madre que de esa formas su comunicación por señas tiene que ser mucho más lenta.

En la Terminal 1 de Barajas, esperando al embarque.

Times Square... el lado que da hacia downtown. Creo.

El edificio de New York Times, que está en la 8ª avenida delante de la estación de guaguas. Había poca gente currando a esas horas, al menos que se pudiera ver.

Eh... familia de inmigrantes suecos... según mi tía. Aún nos estamos riendo de ella.

Mi sombra en el ferry a Liberty Island. Que conste que no tengo las manos tan raras, es que llevaba manoplas.

Pasaporte de un señor con extraño bigote en el museo de la isla de Ellis. No sabemos la nacionalidad.

Prueba de que estuve en Times Square y grabé un vídeo y todo.

El Flatiron, primer rascacielos de la ciudad de Nueva York. Entre la calle 23 y Broadway.

Había un grandísimo fallo en la tienda de m&ms, ¡¡no eran gratis!!
Ostras gigantes de Virginia en el Oyster Bar de la Estación Central. La que me tocó estaba muuuuuuuuy buena.
El Empire State Building, el río Hudson, un frío horripilante... ¿Qué más se puede pedir para sacar una foto?

Mi jersey de rayas y yo en el Oyster Bar. Con bóvedas de Guastavino, famosísimo arquitecto español... al menos allí.

Cajas de galletas monérrimas que vendían en el mercado de Chelsea.

Foto que sacó mi madre para demostrar que saqué una foto a una fuente helada.

Con los edificios de hierro colado típicos del SoHo.

El cubito transparente es el centro Apple que hay en la esquina sureste de Central Park. Por supuesto eso es sólo la entrada y realmente hay cosas debajo.

Típica alcantarilla neoyorkina que echa humo cuando hace frío. Me faltó constatar que también hubiesen cocodrilos.

Posando en pleno ataque de pánico por vértigo. Que pudiera acercarme tanto a la barandilla fue un triunfo. El que cruzara el puñetero puente dos veces, un milagro. Y porque vi Cloverfield al volver o no cruzo XD

Y desde aquí el Duende Verde tiró a Gwen Stacy.

Una de las calles más famosas del mundo.

Con la señorita Libertad.

Ahí faltan las Torres Gemelas. La verdad es que se nota muchísimo que falta algo.

De compras en Woodbury Commons. Que conste que iba sin abrigo porque era un coñazo quitárselo en cada tienda.

Simpático neoyorquino que me cuenta que el periódico Metro es gratuito sin que yo le preguntara nada.

Con el Chrysler, mi bolso peludo y su chapita de Lorzagirl y mi bolsa de tela de paracaídas londinense.

La cena del primer día con sandwiches gigantes. Sobró un sandwich entero porque mi tía y mi prima no se dieron cuenta de que compartir es la clave. También cuenta como prueba de que realmente llevaba la camiseta de Oso.

Panorámica medio extraña hecha con la Pentax. Pero queda tan bonita...

Tortitas que desayunamos en un Brooklyn Diner en Times Square. Le faltaba mermelada porque sólo me dieron jarabe de arce, que odio con toda mi alma. Fue la única vez que mi madre y yo desayunamos fuera.
Y se acabó. Ahora voy a intentar superar el trauma de tanta foto.

