martes, 5 de julio de 2011

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Yo también tengo un poni.

Ideado por Cattz a las 0:00
Como ya dije alguna vez, yo quiero casarme. En realidad QUERÍA casarme, porque a los 18 yo a estas alturas pensaba que estaría casada, con críos, con curro, con churri... vamos, que parece que lo he cambiado todo por un perro y ya. Eso sí, mi perra es una monada.

Bueno, a lo que contaba, que yo quería casarme. Y de blanco. Y dependiendo de la edad de una forma u otra, porque mientras era pequeña pensaba en un sencillo traje en plan Sisi Emperatriz que hubiese necesitado ruedecitas laterales y 8 meses de entrenamiento intensivo con las fuerzas de élite del ejército para poder cargar con él y, según me iba haciendo mayor, fue tomando otras formas: me sobraba el velo que podía servir de carpa de circo, no había por qué ponerle una cola con la que se pudiera cruzar la Gran Vía de un lado a otro, la tiara rococó de diamantes auténticos ya no me hacía falta... lo que viene siendo aligerar un poquillo el "outfit". Más que nada porque cuando empiezas a verte casándote en un prado hay cosas a las que no le ves mucha utilidad como los tacones de aguja de 15 cm que no sabes llevar o el enredarte con los árboles con tus propios tules y morir sin que nadie se dé cuenta hasta 5 meses después, cuando consigan quitar todas las capas y llegar a tu cuerpo.

Pensaba que elegiría mi vestido de boda, que sería el vestido de boda más bonito del universo conocido y que sería de un solo color. Y si habéis visto mi casa sabréis el mérito que tiene cualquiera de esas cosas. Pensaba en ponerme flores el pelo, tener el pelo largo y oscuro cayendo como una cascada, un vestido con un precioso escote barco y una bonita forma abajo que remarcara mis caderas y ocultara mis gemelos de futbolista. Cosas que no se llevan demasiado bien con cortes de pelo casero, canas a tutiplén y que si me pongo vestidos largos parezco un hobbit. O que si sigo a este ritmo en vez de maquillarme el maquillador oficial de Bobby Brown va a tener que venir el tío de los vídeos de Titanlux.

Porque yo tengo poni. Tuve poni con el vestido de comunión que no tuve(de hecho tuve un contacto tan íntimo con la religión que pasé bastantes años creyendo que los vestidos de comunión eran para novias enanas, ver "Willow" no ayudó), tuve poni en la cena oficial recaudatoria de viaje de fin de curso en la que en vez de llevar un precioso vestido fui con falda pantalón de pana negra y un jersey rojo de cuello alto con el que casi muero asfixiada. Tuve poni a mis casi 18 años en mi graduación porque mi madre se empeñó en que mi vestido fuera especial y en vez de comprarme uno maravilloso que vi en una tienda consiguió que una modista que debía de ser medio ciega e hijaputa completa me hiciera una cosa llena de capas mucho más cara y de color rojo en pleno boom de la campaña de Evax de "soy tu menstruación". Con un puñetero foular a juego cuando yo no sé llevar complemento alguno con estilo y parecía una refugiada pidiendo limosna llenita de sangre. Y hubiese tenido poni en mi primera nochevieja "de mayor" en Tenerife si no hubiese optado por comprarme un vestido cortito de tercipelo y cambiarme en el coche, para no tener que llevar el larguísimo, pesadísimo, negrísimo y llenísimo de cuentitas negras vestido de noche que mi madre había decidido que podríamos compartir. Supongo que hasta mi abuela hubiese podido vestir elegantemente aquel "clásico".
Y no es que crea que mi madre vista mal, ni por asomo, de hecho a veces compartimos ropa. Simplemente es que nos llevamos 30 años de diferencias de gusto entre pecho y espalda y mis momentos especiales siempre han sido suyos. O no han existido, no hubiese hecho la comunión de todas formas.

Así que en una cosa en la que creo con firmeza que podría plantarme ante mi madre y decir "quiero esto", me temo que el que me va a derrotar va a ser el espejo y el "más te vale que pienses en esto otro".

Cattz

8 Comments


Pero este poni se arregla rápido. A ver, ¿qué vestido guay te apetece para tu cumple?

:**** Suerte estos días. Estoy cruzando los dedos.


Pfff, y a mí que me da una pereza espantosa el tema de las bodas. Me horrorizaría ser el centro de atención en un evento en que el que todo ha de ser perfecto. Supongo que para vosotras siempre será diferente...


¡¡Es la primera vez que te leo a pesar de todo lo que tuiteamos!!

Me gusta y he decidido quedarme :)


Jo, me he sentido tan identificada con tu post que no sé ni por dónde meterle mano a este comentario.

Mi vestido de novia debía ser diseñado por Victorio & Lucchino (sí, el sueldo de un año entero, lo sé) y tener volantes etéreos y femeninos. El mío sí llevaría un detalle de color, posiblemente naranja, mi favorito, pero muy bien incluido en mi fabuloso vestido de pasarela. La boda, en San Pedro de Granada, al pie de la Alhambra y donde en Semana Santa reina el Cristo del Silencio.
Cada día se desdibuja más todo eso.

Mi madre y yo casi llegamos a las manos cuando yo tenía 15 años y se empeñó en que llevara unas bermudas POR LA RODILLA de color rojo y con florecitas, con camiseta (NORMAL) blanca y un rectángulo del estampado de las bermudas en el pecho. Un "conjuntito", lo denominó ella. Y yo todo lo que quería eran unas botas militares y vestidos largos en plan trapo.

Esa es una de mil anécdotas, porque a mi madre y a mí también nos separan 35 años y soy la pequeña de cinco, la eterna "Nena".
Cuando veo fotos mías entre los 9 y 13 años me dan ganas de morirme de las pintas con las que me llevaban XD


¡Ah! Yo también pensaba que a los 31 mi vida estaría perfectamente organizada: churri, curro, peques. Y preferentemente en España.

¡ARO!


- Inés, no, si vestidos monos tengo, pero no vestidos especiales. Y como tampoco tengo eventos especiales ¿para qué quiero vestidos especiales? Y gracias :**

- Peibol, creo que mi concepto de boda se basa en: vestido chupi, comida excelente, bebidas a tutiplén, baile hasta las mil y mi familia de cachondeo. Lo de que todo salga perfecto es pasarlo bien, no que las flores me hagan juego con los zapatos XD

- Zana, pero ¿cómo has llegado tú aquí? Pues ya ha sido casualidad que me pillaras escribiendo a mí, lo tengo abandonadillo XD

- Aguamarina, desde luego como pitonisas íbamos a morir de hambre. Lo mío era bastante menos elaborado y más desdibujado, lo que hace menos doloroso que cada vez sea menos probable. Yo de peque no solía ir espantosa, pero de vez en cuando había cosas que NO.


Jejejeje, si lo de casarse es una tonteria. Lo importante es que tengas a tu lado a esa persona especial, confidente y amante y compañera y amiga. Para lo demás Mastercard... ;-)

Por cierto, me ha encantado el post, ha hecho que vuelva a escribir opiniones.

A ver si nos vemos mas chikilla!! ;-)


- David, lo de casarse para mí tiene cierta importancia. Aunque sé que no tiene por qué ser así dar ese paso significa que la otra persona tiene la firme convicción de permanecer conmigo e intentar luchar por un amor y una buena relación el máximo tiempo posible, una vida si se puede. Dar ese paso para mí supondría un espaldarazo en la confianza de esa relación después de tantas patadas que me han dado. Hay gente que lo usa como último empujón en una relación decadente, yo no quiero eso. Sé que puede parecer un poco infantil, pero tener aunque sea "un papel firmado" ya hace que crea que la otra persona se implicará más y luchará más porque hay un compromiso serio.
Si Mentiroso decidiera mañana mismo alejarse de mi vida lo único que dejaría atrás es una camiseta morada, una camisa azul y algunos calcetines, nada más.

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