miércoles, 26 de septiembre de 2012

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Lección para parejas.

Ideado por Cattz a las 2:23
Imaginemos a una amorosa pareja cotilleando un mercadillo del agricultor cualquiera... por ejemplo en la Matanza de Acentejo, famoso en el mundo entero.

Imaginemos que la amorosa muchacha se enamora ipsofácticamente de una preciosa orquídea moteada que no tiene aún en su no muy extensa colección.

Imaginemos que la muchacha pregunta el precio para saber si quedándose una semana a base de cuajadas puede llevarse la orquídea a casa, pero el precio (unos imaginarios 22 €) lo convierten en más de 3 semanas de comer cuajadas y decide dejar atrás la muy imaginaria orquídea moteada.

Imaginemos que el amorosísimo muchacho, sonriendo, informa a la encantada muchacha de que si no hubiera preguntado imaginariamente el precio se la habría comprado para regalársela pero ya (imaginariamente) pues no.

Imaginemos por qué cojones el muchacho considera que es buena idea decir eso como si fuera digno de alabanza. Tal vez sea porque:

a) el romántico e imaginario muchacho es tan sensible como una piedra volcánica.

b) el romántico e imaginario muchacho no comprende lo mal que sienta un regalo que te podrían haber hecho pero no porque preguntaste, imaginariamente, lo que no debías sin saber que, imaginariamente, no debías.

c) el romántico e imaginario muchacho esperaba una muestra de imaginario y fogoso afecto ante un doblemente imaginario regalo que no se hizo jamás.

Razonen sus respuestas.
Cattz

viernes, 14 de septiembre de 2012

Yo, yo misma, mis neuras y mis aún más habituales neuras

Ideado por Cattz a las 6:40
Yo intento ser buena. Intento pensar más en positivo, intento no darle muchas vueltas a la cabeza, intento alejar determinados pensamientos para no darle importancia a cosas que para la mayoría de la gente no la tiene.

El problema, claro está, es que sigo siendo yo. Y si me mantienes ocupada un mes y pico con compañía constante o con un bebé haciendo monerías pues no pienso y soy feliz. Pero cuando de repente me encuentro sola me reencuentro con todo y pienso. Y mis neuras vuelven con fuerza.

Creo que he batido mi récord y han sido casi 6 meses desde la última vez. Y eso que mis series siguen sin ayudar, ni las pelis, ni los libros de Bujold. Tampoco tuiter con mi primer ex compartiendo en mi TL cómo empieza vida en un pueblo con su mujer. O encontrarme a una de sus exnovias embarazada por el barrio, exnovia que es más joven que yo. A ver, no está embarazada de él (que así dicho, lo parece) pero es alguien a quien conocí bien un tiempo y no era precisamente del tipo hogareño...

Y yo sigo sin mi promesa. Un mes juntos y no le ha salido decírmelo a la cara, mirándome a los ojos, aunque sea con un cordel de La Guita. Que también es cierto que aquí el rebujito no se estila y habría sido raro de narices, pero siempre puede ser una ramita verde de un árbol o un trozo de cordón de un zapato. Incluso el lazo morado que se me rompió de mi camiseta de flores. Y luego se fue y ahora se está yendo aún más lejos (de 1 757,97 km pasa a 2 523,23 km me chiva Google Maps).

¿Por qué me jode tanto? Está claro que solo es importante para mí y para nadie más. Como si una vaga promesa pudiera disipar todas las nubes del presente y del futuro, como si pudiera hacer que dejara de preguntarme qué coño estoy haciendo con mi vida, malgastando energías en una relación a distancia que se mantendrá así varios años más. ¿Merece la pena? La espera, las dudas, los nervios... me corroen por dentro porque... porque ya he pasado por ello, porque en mi experiencia algo así, a tan largo plazo, no termina bien. Porque cuando él se va ya no me siento segura, ni feliz. Simplemente me siento sola y ni siquiera tengo ganas de hablar con él porque se ha ido y no me lo ha prometido. Porque sabe lo que significa para mí y una vez más me quedo en plan Penélope; solo esperando.

He desactivado los comentarios, no quiero ánimos, ni preguntas, ni emails, ni consejos. Solo quiero poder usar mi blog para desahogarme. Porque lo necesito y él está muy lejos. Y porque si se lo digo a él volverá a saberlo y me sentiré increíblemente decepcionada porque lo sepa y lo ignore. Y culpable por hacer que piense que me hace desgraciada.
Cattz

lunes, 10 de septiembre de 2012

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Interconexiones

Ideado por Cattz a las 21:06
Yo siempre he intentado separar con fuerza mis vidas virtual y personal. De esta forma conseguí que mi anterior blog fuera seguido habitualmente por mi mejor amigo, mi hermano y mi padre. Así que lo cerré.

De forma que abrí un nuevo blog que ahora lee asiduamente mi novio y un montón de gente a la que conozco y considero amigos. Pero aquí viene la trampa: como les conozco por esto ya no importa. Que me lean. Así que me abrí un twitter.

Actualmente en mi cuenta de twitter tengo a casi todos los que conozco por blogger, a mi novio, a mi perra, a mi hermano, a mi cuñada, a mi mejor amigo, a mi mejor amiga, a una de mis múltiples primas, a mi ex el bosnio, a la ex de un ex, he bloqueado creo que con éxito a mi ex sevillano N. y me empezó a seguir el que fue mi primer novio hace unos meses porque retuiteé un proyecto de su empresa.

Así que, con el ánimo de seguir en este delicado equilibrio del 2.0 total y además porque hace como 10 años que no nos veíamos ni hablábamos le dije que por un retuit no tenía que verse forzado a seguirme ni nada. Me contestó con un escueto "¿y por qué no?" y me callé. Casualmente a las pocas semanas me lo encontré por la calle con su mujer y nos saludamos cordialmente. Al poco tiempo me lo volví a encontrar por la calle de una ciudad distinta con su mujer y volvimos a saludarnos cordialmente. Y a sus padres, a los que no veía desde 1998.

Y entonces empezó a seguirme por twitter su mujer.

Yo creo que en unos meses consigo interconectar eso un poco más, pero que me sorprenda el destino con ello.

Cattz


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