Trapos
Ir con mi madre de compras solía aburrirme muchísimo, ya que me obligaba a probarme montones de cosas, teniendo que vestirme y desvestirme demasiadas veces para alguien tan vaga como yo. Sobretodo descalzarme era horroroso porque era muy aficionada a las botas de cordones estilo Panama Jack. Además, en mi adolescencia yo debía tener una cara de dependienta tremenda, porque a mis 16 o 17 años TODAS las señoras me preguntaban a mí.
Aunque cambié un poco con los años, normalmente me gastaba mi dinero en otras cosas y no solía prestar atención a la ropa a menos que me rompieran el corazón. Y si me compraba algo solía ser una camiseta suelta o algún vaquero. Pero hace dos años, con la devolución de hacienda, me encontré con 600€ que me quemaban en los bolsillos y metida en un proceso de pseudoseparación de un hombre al que le gustaba verme siempre con ropa deportiva. Así que me lié la manta a la cabeza y me pasé 8 horas de rebajas de verano, yo sola, comprando camisetas, camisas, faldas largas de vestir, ropa interior bonita, pantalones, sandalias y unos zuecos Farrutx que me enamoraron. Supongo que fue mi reacción a mantener durante meses un novio y dos perros con mi sueldo.
Desde entonces, aunque él se quejaba, yo me vestía como me daba la real gana, no encajando muy bien ni con el pijerío ni el hippismo máximo del que suelen hacer gala muchos habitantes de Graná. En el último año decidí desechar mi mayor complejo (piernas... "fuertecitas") y empecé a comprarme vestidos. Actualmente tengo un vestido de hace 12 años que no me he puesto jamás y 10 vestidos del último año.
Y este verano, como soy una parada con una economía horrible, he aprovechado las rebajas para comprarme un supervestido de corte imperio negro que pienso ponerme en navidad como si llevase uniforme y aunque mi familia decida celebrar las fiestas en chándal:
Me ha salido por 15 € en una tienda Número 1, es una prenda procedente de Cortefiel y me queda como un guante. En un principio no me gustó mucho, es muy clásico, pero después de un par de días con él, me he dado cuenta de que me lo pongo cuando me siento algo baja de ánimo y me lo sube enseguida. ¡¡Es que es genial!!Otra de mis adquisiciones ha sido un vestido-camisero-túnica de Mango. Pensaba comprarlo en color crudo, pero me temo que de mi talla sólo lo tenían en este color:
Como me quedaba bien y andaba buscando algo nuevo y sencillito para la boda de mi hermano he decidido adoptarlo por 19€. Tengo que buscar un collar que lo anime un poco, pero me gusta mucho, tanto para invierno como para verano.Mis otras dos adquisiciones han sido complementos de Pimkie: una corbata negra que andaba no-buscando (básicamente porque en realidad no creía que encontraría ninguna) por 1€ y un cinturón que da bastante bien el pego por 9€:
La corbata me viene de lujo, después de encontrar mi chaqueta de traje, para grabar una chorradilla de Reservoir Dogs con los Chicos de Galactica (algún día que yo no coma comida india. Por cierto, me regalaron un Chewbacca enano monísimo que pueden mirar en el post de mis regalos de cumple) y el cinto lo compré porque se parece a uno de MNG que costaba 25€ y me gustaba para un vestido que pongo a continuación. Además puedo desmontarlo y tener dos minicinturones de tachuelillas. Y casi no tengo cinturones, así que la compra está justificada...Por último pero no menos importante: vestido de Desigual, niña de mis ojos, le he dado el coñazo con él a todos los pobres seres humanos a los que he arrastrado a la tienda a lo largo del verano. Era demasiado caro para comprármelo yo (ya me había dado un arrebato previo y me había comprado un vestido blanco y un bikini en la tienda y el encargado me saluda por mi nombre y le hace mimitos a Eme).
Por fortuna mi táctica de agotamiento mental dió resultado con una persona sin muchas ganas de pensar en lo que regalarme por mi cumple y cayó en mis garras. Lo malo es que como tiene trabillas (gracias Tow por el apunte de la palabra) para el cinto, quedaba algo raro sin uno, y TUVE que solucionarlo, no es que yo fuese buscando comprar cinturones...Y creo que ya he dado el coñazo suficientemente por aquí. Me voy a postear mi felicidad vestidil a Twitter.












