sábado, 26 de febrero de 2011

15

¡¡Felices 35!!

Ideado por Cattz a las 8:00
Hoy es EL DÍA. Mi coblogger, mi AMIGO (así, en mayúsculas y negrita), mi apoyo en muchos momentos cumple hoy años. Y lo hace alejado del blog porque su cumpleaños suele coincidir casi siempre con la oportunidad de celebrar el puente de Andalucía lejos de casa. Así que no sé cuándo leerá esto exactamente, pero hoy varias personas queríamos decirte lo que pensamos de ti:

Remo:

Hoy es un día especial, hasta el punto que voy a colgar mis blogs habituales para dedicarle un pequeño regalo sorpresa al co-blogger de Cattz, ese “nene” que cumple hoy años. Sí, hablo de Zor y tengo ante mí unos de los retos más complicados ante los que se puede encontrar cualquier amigo de verdad, es decir, qué os cuento yo para que no me mate Zor la próxima vez que me vea y cómo se define la amistad verdadera y, ya de paso, le hago un regalo de cumpleaños que llevo bastantes años sin hacérselo :)

Sobre la amistad hay mucho escrito, quizá demasiado, hasta el punto que yo prefiero no hablar de ella, prefiero contar hechos, sucesos, anécdotas y esas vivencias conjuntas para recordarlas. Me he parado unos minutos mirando hacia atrás y teníamos seis años cuando nos conocimos. Toda una infancia juntos en el colegio, unidos por el gran amor a la lectura que ambos profesamos, por unas mesas de colegio polvorientas y rodeados por un grupo de “niños normales” que preferían jugar al fútbol antes que leer a Mortadelo, hablar de la Antártida, la existencia de Dios o las matemáticas.

La amistad no se busca, surge entre las personas y bien es cierto que la amistad verdadera resiste el más grande de los terremotos si los amigos habitan más allá de la piel, en un hueco de nuestro corazón. Ambos hemos crecido con caminos muy diferentes, nuestras vidas han sido como el agua y el aceite pero siempre, cuando ha hecho falta, él ha estado ahí.

Hemos afrontado retos juntos (como hacer nuestros primeros pinitos en inglés en Notre Dame para que una zaragozana nos diga en español cómo se sube a las torres y cubierta de la catedral :P), hemos reído juntos, hemos llorado, hemos compartido momentos duros prestando siempre nuestro apoyo mutuo y hemos callado cuándo el tema lo ha requerido.

Zor es el amigo que no aconseja si no se lo pides, nunca juzga por adelantado y siempre se calza los zapatos de la otra persona a la par que escucha. Es muy complicado en muchas ocasiones estar ahí, confiar, preguntarnos mirando a los ojos qué es lo que pasa o lo que nos abruma. Pero cuando la otra persona te abre el corazón sólo quiere apoyo, ser escuchado y confianza mutua para hablar y compartir nuestras miserias como si fuese con nosotros mismos.

Recuerdo un momento muy amargo para él, quizá de los más duros de su vida, con casi todo en contra por sucesos que no vienen al caso. La amistad verdadera es esa que te basta para que un amigo te cuente qué es lo que ha pasado mirándote a los ojos después de una llamada de teléfono y sepas perfectamente que lo que te cuenta es verdad, sin más sombras o dudas y sirve, también, para que nos recordemos que esos son los momentos en los que hay que estar siempre y hasta donde sea necesario.

Me arrepiento de muchos periodos en blanco, separaciones sin motivos y ese punto que se va perdiendo en los amigos cuando se pierde el contacto, si no cotidiano, con cierta frecuencia. Pero si una amistad es fuerte, resurge porque realmente, como es nuestro caso, nunca se ha ido y cada día que pasa sigue madurando y creciendo con nosotros.

Ahora nuestros encuentros personales consisten en compartir mesa esporádicamente cuando nuestras vidas, a mil kilómetros normalmente, se cruzan.

Charlar de lo humano y lo divino, de lo trascendente y lo intrascendente, de apoyarnos, las confidencias delante de una buena mesa, se han convertido en una tónica que sigue edificando granito a granito esa amistad que se tiene con personas que se encuentran al mismo nivel o incluso por encima de los lazos de sangre.

Recuerda, aquí estoy siempre,

Remo



Mentiroso:

Todavía recuerdo el primer consejo que me dio Zor, hace algo más de un año, el día en que nos conocimos: "No te leas '2031: Odisea Tres' ni '3001: Odisea Final', regálaselos a tu peor enemigo... O ni eso, nadie se merece tener que sufrir esos libros."

Desde entonces, siempre que ha habido ocasión, hemos quedado ya fuese para tomar una cerveza, visitar alguna feria de libros o hacer de intermediario en los viajes de una taza. Y es que cualquier excusa es buena cuando puedes quedar con alguien que siempre tiene una historia entretenida e interesante que contar, unos alumnos a los que poner a caer de un burro [1], una anécdota que desconocías sobre una película que has visto, una serie que pasarte o una buena recomendación literaria que hacerte. Cualquier excusa es buena para quedar con quien es ya tu amigo, alguien que demuestra día a día ser una fantástica persona y se ha ganado a pulso tu confianza. Así que hoy, de todo corazón, Zor: ¡¡feliz cumpleaños!!

Ah, con respecto a los libros de Arthur C. Clarke... ahí siguen en la estantería cogiendo polvo y sin abrir. Me fío de su criterio con los ojos cerrados.

[1] Que un burro montado encima de otro burro es algo bastante inestable y, por lo que me ha contado alguna vez, alguno de los suyos es bastante asno. Pero ahí sigue él, incansable en su esfuerzo por enseñarles.


Cattz:

A Zor le conocí de casualidad comentando en otros blogs que suelo leer. De repente andaba por ahí, opinando sobre todo cuando no le había visto jamás. Me cayó bien desde el principio y creo que le dije que tendría que abrirse un blog para poder seguir soltando sus pensamientos, cierta persona intervino en el momento adecuado sugiriéndome que le dejara un hueco en el mío y no lo dudé. No ha habido un solo día en que me haya arrepentido ni una pizca de esa decisión :)

Empezamos una curiosa relación de casera e inquilino, al fin y al cabo yo no le había visto jamás, pero fue una de esas maravillosas ocasiones en las que mi instinto se porta bien y demuestra tener razón mucho más allá de lo que hubiese creído posible. Zor fue consiguiendo 'logros' y es administrador de pleno derecho de este blog, aún así cada mes le echo la bronca porque insiste siempre en que revise algún post de vez en cuando por si "no se puede publicar" no vaya a ser que no me guste, tengamos problemas o se nos eche encima la opinión pública (que vamos, hay que ser optimista para creer que podemos conseguir un terremoto de la blogosfera desde nuestro rinconcito cerrado).

Por su culpa me he aficionado a Doctor Who, por su culpa tengo tres temporadas en DVD y 2 miniseries británicas basadas en libros de Jane Austen. Por su culpa mi salón es muy 'british' y por su culpa uno de los comentarios que ha recibido mi salón en un concurso de salones es "Me ha encantado tu salón, y que envidia la mini Tardis que hay en el mueble del televisor, porque es una Tardis ¿verdad?". Por su culpa muchas veces me voy a dormir sonriendo o llego a mirar mi portátil y una carcajada asoma cuando me sigue llamando pelirroja. Por su culpa le echo de menos y por su culpa no puedo cocinar rabo de buey sin recordarle. Tiene la culpa de muchísimas cosas buenas en mi vida en estos dos añitos y me avergüenza haberle metido sin querer en algún pequeño lío/malentendido por no contarle todo para no influenciarle.

Zor, eres culpable de buena parte de mi felicidad y me alegro que estés aquí y que seas esa maravillosa persona y ese increíblemente buen amigo.


lunes, 14 de febrero de 2011

2

Hoy es el día...

Ideado por Cattz a las 15:55
...de los enamorados[...]


Personalmente tengo el convencimiento de que si no tienes un "año de los enamorados" no va a mejorar gran cosa el asunto con tu pareja sólo porque sea el cumpleaños de mi cuñada. Cuando tienes un novio que durante el año su máximo detalle de amor ha sido levantar los pies cuando barrías mientras él estaba sentado en el sofá, en el día de los enamorados consigues cosas como ésta o esta otra. Cosas que, por supuesto, mi ex me regaló sabiendo que yo quería mimitos y romanticismo y tienen de mimo y romántico lo mismo que el mono-rata de Braindead a un adorable conejo como Brownie.

Creo que en esos momentos una se aferra a la idea de San Valentín pensando "por narices hoy tiene que ser cariñoso y detallista, los de El Corte Inglés llevan lavándole el cerebro 1 mes" para darte cuenta de la cruda realidad: si sales con un trozo de carne con ojos, los trozos de carne con ojos no se transforman mágicamente un día al año por mucho que la publicidad lo intente.

Este año estoy tristona, pero no por no poder celebrar este día porque Mentiroso esté en Madrid, sino por lo mucho que disfruto los días cuando estamos juntos, sean en febrero o en agosto. Recuerdo el fin de semana, antes de tener que llevarle al aeropuerto, cuando me dio besos, abrazos, achuchones, masajes, me intentó preparar una cena él solo(y le tuve que ayudar o cenábamos a las 2 de la mañana) y, como le tuve que ayudar en lo de la cena, me hizo unas tortitas en el desayuno. Y me regaló un pañuelo para que tenga el cuello abrigado y no me constipe y un frasco de su colonia para que pueda echar un poquito en el pañuelo y no le eche tanto de menos, para que por lo menos su fragancia me acompañe cada momento que estamos lejos.

Me gusta San Valentín igual que las navidades: como ocasión para estar con quienes quiero y pasar un momento en el que disfrutar de esa compañía sin tener nada más en la mente. Pero me gusta mucho más que esa sensación de disfrute, esa capacidad para no hacer nada más que remolonear algunas horas en la cama mientras le miras a los ojos, sonríes como una idiota y te dedicas a dar y recibir caricias pueda darse en cualquier época del año.

Cattz

viernes, 4 de febrero de 2011

4

Vida 2.0

Ideado por Cattz a las 23:59
Hay momentos en los que se producen malentendidos. Normalmente cuando estás hablando cara a cara es bastante sencillo arreglarlo en el momento viendo por la cara del otro que el mensaje no ha llegado correctamente. Es mucho más complicado cuando es en escrito, en diferido y con 140 caracteres.

A veces esos malentendidos generan un problema con un conocido, un amigo... a veces con tu pareja. No tiene porqué ser algo importante pero cuando tus conexiones son predominantemente virtuales ves que no tienes dónde gritar de indignación, ni un ratito. Si pataleas en tu blog, en Feisbuk, en twitter... él va a estar allí, leyéndote. Por una parte está muy bien, eres una lenguaraz y esa persona que para ti es importante comparte hasta los más recónditos pensamientos que pueden pasarte por la cabeza, pero luego...

La gente le pone nombre, le pone cara, le conocen incluso antes que a ti. Tu blog deja de ser tuyo y al único que sientes que puedes poner a parir de forma libre es a tu ex, que además se lo merece. Y empiezas a controlar lo que escribes por tu pareja 2.0, le preguntas si puedes decir esto o aquello y en determinadas ocasiones él te dice muerto de risa "Esto ni se te ocurra twittearlo" y haces pucheros pero admites que tu privacidad ya no es tuya para soltarla alegremente cuando te viene en gana; porque él te ha seguido a la red y está enredado en tus cosas. Donde antes ponías sentimientos y sensaciones ahora te censuras, porque no vas a poner que estás mal porque él se pone triste, ni vas a describir el fabuloso último polvo porque a él se le pondrían las orejas coloradas.

Tu blog personal, el sitio donde escupes tu vida, cada vez es menos personal porque puede hacer daño a otros. Y ves el suyo y es todo aséptico, limpio, y miras el tuyo y sólo piensas en tus vísceras al aire libre, a soltar todo lo bueno y todo lo malo, todo lo que se te pasa por la cabeza. Y dejas de escribir porque no sabes tener un blog aséptico, porque nunca quisiste tener un blog limpio. Nunca he querido lectores, jamás me he hecho publicidad... pero pierdo mi pararapachin.

Y algunos pensareis: "Pues haz un blog privado o cómprate un diario". Tengo un blog privado, mi viejo blog. Y cuando tengo ganas de llorar o me siento mal voy y vomito lo que siento allí. Por no manchar nada aquí. Pero no me mola, a mí no me importa que llegue gente y me diga que estoy loca, o que en realidad quiero fama y fortuna con mi blog(jijiiji) o me lleven la contraria en los comentarios, pero no me gusta tener que poner un candado para poder expresarme. Y no me gusta porque comerme lo que sentía durante años hizo que no pidiera ayuda en una situación desesperada, hizo que quisiera morir durante lustros. No mola, yo quiero vomitar mi veneno libremente, no esconderlo debajo de una alfombra y hacer como que no existe. Además, la gente tiene la opción de no leerme o de llevarme la contraria o de huir despavoridos.

En el momento en el que él me malinterpreta, el momento en que él me pide que borre algo de 140 caracteres, algo se me rompe. Porque ni siquiera era mi intención hacerle daño, me metía conmigo en el tweet "Ese momento en que tu novio mete la pata porque su novia está histérica perdida y lo comprende. Es como Alien pero con novia", me comparaba con Alien, con su veneno corresivo, con su capacidad brutal para hacer daño porque sí. Y lo consigo, me hace daño a mí, me hace otra cicatriz porque me doy cuenta de que me duele que él me lea.



sábado, 15 de enero de 2011

23

Prohibición de fumar (Cattz)

Ideado por Cattz a las 22:16
Pongo en el título mi nickname porque no es plan que Zor sea visto como seguidor de mis ideas en un tema tan controvertido cuando tiene las suyas propias.

Como mucha gente viví la ley antitabaco de 2006 con muchas esperanzas de tener sitios sin humo donde ir a comer, tomar un batido, andar haciendo el tonto alrededor de una clarita con limón... Al cabo de una semana me di cuenta de que casi todos los bares(pequeños, yo es que por alguna razón no suelo estar en locales gigantescos) se habían hecho de fumadores y mi gozo se fue al fondo de un pozo mientras la gente me contaba historias de la ley irlandesa y yo me las tomaba como si me hablaran de la Atlántida: eso tiene que ser un mito porque aquí no se ve lo mismo por ningún lado.

Llevo siendo fumadora desde antes de nacer; mis tíos jóvenes y fumadores fumaban cigarrillos y porros delante de mi hermano pequeño y de mi madre embarazada y se ponían como energúmenos si alguien osaba decir algo. Años más tarde casi todos ellos eran energúmenos si alguien fumaba delante de sus hijos, curiosamente. Mi padre fumó durante muchos años cuando yo era pequeña y lo dejó por mí. Creo que ver a su hija pequeña llorar a moco tendido cada vez que el pobre encendía un pitillo delante mía porque yo había oído en la tv que cada cigarro quitaba 5 minutos de vida fue demasiado para él. Recayó varias veces y siempre, siempre, siempre estuve allí para pillarle y para ponerme a llorar en plan "Candi, Candi", claro.

De pequeña fumé en el coche, en el tren, en el avión, en las tiendas, en los ascensores, en el zoo, en el parque de atracciones, en las cafeterías, en las salas de espera... En todos esos lugares estaba permitido fumar cuando ya se sabía que el tabaco era malo. Y no, esos fumadores no dejaron de fumar porque yo estuviera delante o preguntaban a mi madre si le molestaba el humo del tabaco. Se podía fumar y fumaban. Lo digo porque muchos fumadores que insisten en que son "muy educados" insisten en pedirte permiso para fumar en mi casa de no fumadores. Eso no es ser educado, educado es esperarte a irte para fumar igual que cuando yo voy a tu casa no te pido que no fumes a menos que esté mala(o embarazada, pero es que ese caso no se ha llegado a dar jamás).

Mi hermano mayor dejó de salir de noche hace ya muchos años por una conjuntivitis vírica que se agravaba muchísimo con concentraciones altas de humo. Recuerdo verle volver a casa con mocos en los ojos, verle intentando abrirlos por la mañana y tener que ayudarle a limpiárselos con manzanilla porque entre la miopía y la conjuntivitis mi hermano era un topo. Mi hermano jamás ha fumado ni bebido alcohol, pero mientras en los bares nadie intentaba añadir ron a su cocacola por la fuerza, tenía que tragarse el humo de los demás sí o sí. No sé los demás, pero yo no conozco bares de copas que fueran de no fumadores, ni antes ni después de 2006.

Yo he tenido unas cuantas neumonías desde que era pequeña. Mis pulmones están tocados y tengo pulmones de fumadora sin haberlo sido jamás. Tengo completamente prohibido el tabaco aunque los médicos me dan vía libre para que consuma papas fritas y cocacola a mi capricho porque tengo bajo el colesterol y la tensión por los suelos. Yo no le meto papas fritas en la comida porque sí a la gente con el colesterol alto ni les enchufo cocacola con cafeína o red bull a la gente con la tensión alta. Creo que si tuviese cafeína en spray tampoco iría repartiéndola con el mundo alegremente porque sé que la hipertensión es un problema muy grave. Pues a los fumadores se les olvida que los demás podemos tener enfermedades crónicas de pulmón, constantemente. O les importa un pito, no lo sé.

Personalmente me importa un carajo que la gente fume igual que me importa un carajo que se emborrachen hasta caer dormidos en su propio vómito, lo que me molesta es tener que sufrir una cosa y la otra. Pero ningún borracho me ha hecho dormir sobre su vómito. Si los fumadores pudiesen quedarse todo ese humo para ellos mismos o pudiesen soltarlo en forma de bolitas como si fueran cáscaras de pipas, no me molestaría, pero es que el humo se expande y llega hasta mí. Y ya esa gente que enciende el cigarrillo y le da una o dos bocanadas mientras deja que se consuma estirando el brazo hacia atrás, para que en vez de dejar el humo en su mesa que se lo coman los de al lado... es para matarlos. Coñe, que yo me he pasado 25 años mordiéndome las uñas y nunca se me ha ocurrido ir escupiéndoselas a los demás. Y más de una vez me han dado ganas de armarme con un bote de colonia apestosa y cada vez que alguien me acerque su humo echarles la colonia a la cara a ver si les mola. Porque a mí no me mola. No me pongo eau Marlboro por las mañanas como para tener que llegar oliendo a ello por las tardes a mi casa. No le pongo suavizante Flor a mis cortinas para que vengas y te quejes si no te dejo que en mi casa las perfumes con Fortuna. Y no uso Ariel para que mi bufanda huela a Goldcoast porque tú hayas decidido ahumarme el postre en un restaurante.

Y me importa un comino que los fumadores ahora reivindiquen su derecho a elegir sobre su salud, su vida, sus pulmones y sus ganas de morir, lleváis mis 31 años decidiendo sobre la vuestra y la de los demás sin cortaros un pelo. Y sí, me hubiese encantado poder decir que la prohibición no hacía falta porque siempre preguntabais si molestaba el humo, o si os poníais de tal forma que no me llegara o que por alguna extraña razón no decidíais que las discotecas son sitios estupendos donde poder hacer demostraciones de láser sólo con la contribución de vuestras pitilleras. Pero no, llevais toda mi vida siendo maleducados, decidiendo por mí, sin mostrar el menos atisbo de duda ante las opciones. Así que os lo han tenido que prohibir por anticívicos.

Luego ya está la gilipollez esa de que "los coches también contaminan". El día que me lleves con un cigarrillo de Toledo a Madrid hablamos, además, nadie se ha intentado subir jamás la moto a casa para arrancarla en mi salón. Ni veo a la gente amorrándose a los tubos de escape cada 10 minutos desesperados.

Aún recuerdo a mi compañero de piso, fumador empedernido, mirándome mientras me hacía paella y rascaba el socarrat del fondo para echármelo en el plato porque me encanta. Me miró alarmado y me dijo "tía, que eso provoca cáncer de estómago y te vas a morir por eso". Le lancé tal mirada mientras le dije "y tú fumas dos paquetes al día y yo me como parte del humo, quéjate cuando eche socarrat en tu plato" que se pasó una semana sin mirarme por miedo.


miércoles, 29 de diciembre de 2010

5

1 year (IV)

Ideado por Cattz a las 2:50
Imaginemos que hay una chica a la que no le gusta salir con jovencitos porque considera que hasta los hombres de su edad(o de más edad) son unos inmaduros. Imaginemos que hace una excepción y decide quedar con un chaval 3 años menor que ella, que se lo dice a sus amigos y recuerda constantemente la diferencia de edad durante días. Imaginemos que la chispa surge, que se lo pasa genial con el yogurín y no se separan durante días. Imaginemos que la noche-madrugada en que le toca volver a casa, a 2.000 km de distancia, después de demostrar lo malísima que es jugando al Patapon de la PSP el yogurín le suelta uno de esos "tengo algo que decirte" que siempre apuntan a una ruptura...

La madrugada del 29 de diciembre del año pasado se me encogió el estómago cuando Mentiroso me soltó el "tengo algo que decirte" y se puso a mirarme mortalmente serio. Durante un minuto realmente eterno cientos de ideas pasaron por mi cabeza pero la que más puntos ganó era una: "ha sido divertido, lo he pasado bien, pero seamos sinceros tú vives lejísimos y es mejor que esto se quede en algo bonito que ha pasado en navidad". Cuando Mentiroso habló por fin lo que dijo fue diferente: "no he nacido en el 82... sino en el 84".

Por lo que él cuenta me miró con ojitos de cordero degollado, pero yo sólo podía pensar en dos cosas: me había mentido durante días y había esperado al último momento para contármelo. Me centré en algo que me ayudara a pensar y me puse a revisar mi cartera mientras él me miraba como si estuviera loca. Mi cerebro pensaba a toda velocidad: "ya verás cuando se entere Sark, que ya se descojonaba de mí porque le llevaba 3 años y ahora son 5", "pues si tiene 25 y no 27 y me dijo que esto lo hizo a los 24 significa que... ¡oh, mierda!", "pues el cabrón es listo porque ante la posibilidad de que le mande al cuerno por mentirme el tío se ha esperado hasta el final"...

Al final la única pregunta que me quedaba en la cabeza era "¿si me hubiese dicho la verdad antes de que ocurriera nada habría dejado que pasara lo que pasó?"; la respuesta era clara "NO". Así que asumí que había pasado unos días maravillosos gracias a una mentira, le puse dos motes(aunque actualmente sólo uso uno), seguí dándole vueltas a la diferencia de edad durante estos 12 meses y pensé, por encima de cualquier otra cosa, que por lo menos no me había dejado. De hecho unos días después le propuse comprar un billete de avión para semana santa (última semana de marzo) y ¡el chaval aceptó!

Mentiroso, hay muchas cosas que tengo que agradecerte, muchísimas: lo mucho que me haces reír, la ternura con que me miras, el que seas tan cariñoso, tu paciencia(sobre todo en momentos de histeria por mi parte, que algunos he tenido), tus ganas de sorprenderme, el que quieras tanto a Eme, el que me repitas 10.000 veces al día que me quieres, que siempre que cocines te queden las cosas tan ricas, tus ganas de aprender, el que no sólo me escuches cuando parloteo sino que además te intereses sinceramente... Tengo que agradecerte que decidieras mentirme y hayas hecho posible que sea tan feliz. Te adoro.

Además el otro día volvió a mentirme y me preparó esto por nuestro aniversario... no puede ser más adorable porque es imposible.



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