Vida 2.0
A veces esos malentendidos generan un problema con un conocido, un amigo... a veces con tu pareja. No tiene porqué ser algo importante pero cuando tus conexiones son predominantemente virtuales ves que no tienes dónde gritar de indignación, ni un ratito. Si pataleas en tu blog, en Feisbuk, en twitter... él va a estar allí, leyéndote. Por una parte está muy bien, eres una lenguaraz y esa persona que para ti es importante comparte hasta los más recónditos pensamientos que pueden pasarte por la cabeza, pero luego...
La gente le pone nombre, le pone cara, le conocen incluso antes que a ti. Tu blog deja de ser tuyo y al único que sientes que puedes poner a parir de forma libre es a tu ex, que además se lo merece. Y empiezas a controlar lo que escribes por tu pareja 2.0, le preguntas si puedes decir esto o aquello y en determinadas ocasiones él te dice muerto de risa "Esto ni se te ocurra twittearlo" y haces pucheros pero admites que tu privacidad ya no es tuya para soltarla alegremente cuando te viene en gana; porque él te ha seguido a la red y está enredado en tus cosas. Donde antes ponías sentimientos y sensaciones ahora te censuras, porque no vas a poner que estás mal porque él se pone triste, ni vas a describir el fabuloso último polvo porque a él se le pondrían las orejas coloradas.
Tu blog personal, el sitio donde escupes tu vida, cada vez es menos personal porque puede hacer daño a otros. Y ves el suyo y es todo aséptico, limpio, y miras el tuyo y sólo piensas en tus vísceras al aire libre, a soltar todo lo bueno y todo lo malo, todo lo que se te pasa por la cabeza. Y dejas de escribir porque no sabes tener un blog aséptico, porque nunca quisiste tener un blog limpio. Nunca he querido lectores, jamás me he hecho publicidad... pero pierdo mi pararapachin.
Y algunos pensareis: "Pues haz un blog privado o cómprate un diario". Tengo un blog privado, mi viejo blog. Y cuando tengo ganas de llorar o me siento mal voy y vomito lo que siento allí. Por no manchar nada aquí. Pero no me mola, a mí no me importa que llegue gente y me diga que estoy loca, o que en realidad quiero fama y fortuna con mi blog(jijiiji) o me lleven la contraria en los comentarios, pero no me gusta tener que poner un candado para poder expresarme. Y no me gusta porque comerme lo que sentía durante años hizo que no pidiera ayuda en una situación desesperada, hizo que quisiera morir durante lustros. No mola, yo quiero vomitar mi veneno libremente, no esconderlo debajo de una alfombra y hacer como que no existe. Además, la gente tiene la opción de no leerme o de llevarme la contraria o de huir despavoridos.
En el momento en el que él me malinterpreta, el momento en que él me pide que borre algo de 140 caracteres, algo se me rompe. Porque ni siquiera era mi intención hacerle daño, me metía conmigo en el tweet "Ese momento en que tu novio mete la pata porque su novia está histérica perdida y lo comprende. Es como Alien pero con novia", me comparaba con Alien, con su veneno corresivo, con su capacidad brutal para hacer daño porque sí. Y lo consigo, me hace daño a mí, me hace otra cicatriz porque me doy cuenta de que me duele que él me lea.
