El padecimiento de Eme
Lamento profundamente que vayan a verse obligados a saber de esto OTRA VEZ. Pueden saltárselo sin ningún problema pero quería dejar constancia en el blog.
Eme es una bonita perra de aguas española. Es doblemente española: por un lado es su raza y por otra nació en Málaga(y por lo que tengo entendido los malagueños no andan detrás de una independencia con la que poder andar haciendo juramentos sobre los huesos de las momias de la zona) con lo que tiene pasaporte canino del Reino de España.
Aparte de ser una bonita PDAE(aviso que el enlace tiene hasta musiquita) de secano, ya que el agua sólo la quiere para beber, es bastante indestructible; mi perra ha comido básicamente cualquier cosa, incluidas bolsas de plástico, y no sólo sigue viva es que la mamona no muestra fatiga digestiva alguna.
Bueno, habitualmente Eme tiene más o menos esta pinta:
Es decir, Eme habitualmente es un cruce entre perro y oveja con pinta de despistada y el rabo acaracolado hacia arriba. Lo del rabo es muy gracioso porque ella es el primer PDAE que vi con rabo(lo tradicional es cortarlo) y ahora siempre lo asocio a las hembras.Bueno, pues una mañana de principios de noviembre la saqué de paseo y observé algo increíble; la perra llevaba el rabo tal que así:
El veterinario me indicó que lo que tenía es una dermatitis provocada seguramente por picaduras de pulga a las que Eme es alérgica. No tenía la cola rota, sólo increíblemente inflamada y lo que le dolía horrores era la piel. Con mucho esfuerzo conseguí sujetarla y que raparan su rabito:
Por si fuera poco encima tocó collar isabelino para estar por casa para que no lamiera los medicamentos. Oír a un perro ir por casa y tropezarse con todo o cómo mueve los cuencos intentando beber o comer no tiene precio:
El resultado fue una perra hipermimada y pelona que durante semanas durmió en mi cama porque todo le dolía y necesitaba mimitos. El problema es que estamos diciembre y la perra sigue subiéndose a mi cama cuando me duermo.
Lo que tengo que reconocer es que desde entonces es un alivio verla de nuevo brincar despistadamente por la calle con su rabito acaracolado hacia arriba.