1 year (II)
Aproveché la espera para dedicarme a mirar escaparates, oler gofres con fruición y contemplar las luces que adornaban las calles céntricas repletas de gente. Cuando volví al punto acordado Mentiroso se apoyaba en la pared de uno de los Cortes Ingleses que crecen como setas entre Sol y Callao con los auriculares de los mp3 puestos, una cazadora negra y gesto serio mientras echaba miradas furtivas a su alrededor por si me veía llegar. Me recibió con una sonrisa y dos besos mientras se arrancaba los cables y nos fuimos de paseo.
Aquella tarde fuimos a una cafetería en Gran Vía y me tomé un chocolate y él un café. Me pasé el resto de la velada preguntándome si la había fastidiado cuando no permití que me invitara(sólo permito que la gente me invite cuando estoy en quiebra absoluta, ahora me invita constantemente) pero no llevo muy bien que la gente pague por mis cosas. Paseamos por la Gran Vía y nos encontramos con mi hermano y mi cuñada y seguimos por Fuencarral que todavía no había visto peatonalizada. En una tienda muy mona compramos golosinas y me pasé a base de azúcar el resto de la noche. Como a ratos llovía(y llovía fuerte) terminamos compartiendo un paraguas antes de que le terminara sacando un ojo con el mío por la diferencia de altura(26 cm) y él aprovechó para rodearme la cintura con el brazo. Cuando conseguí anular mi reacción instintiva, separarme bruscamente, a los 10 o 15 minutos empecé a disfrutarlo, molaba mucho el calor de su cuerpo en una noche fría, era cómodo para llevar un único paraguas y no mojarnos mucho y además... además me gustaba esa sensación de pseudoabrazo.
Las horas pasaron y terminamos yendo hasta Delicias porque yo tenía que buscar varias cosas que llevarme a Casa Be, donde me habían acogido(como siempre) al llenarse hasta la bandera la casa de mi abuela y no quedar sitio para mí. Cargada con pijama, mudas, secador de pelo y dos quesos herreños nos dirigimos de nuevo a la estación de metro. Pensé que iríamos juntos hasta Sol y allí cogeríamos la línea 1 en direcciones opuestas, pero Mentiroso consideraba que Atocha estaba muy cerca y perdería menos tiempo yendo directamente allí andando. Ante la perspectiva de que se fuese ya le acompañé a Atocha con mis dos quesos a cuestas(pesaban un poquito, pero cualquiera que me conozca sabrá que odio que la gente lleve mis cosas porque odio que la gente me cargue con sus cosas). Nos despedimos con dos besos y cada uno se fue al andén que le correspondía de modo que pude ver cómo miraba a todos los lados menos a mí al otro lado de la vía durante 5 minutos.

La sensación que me llevaba a casa es que aquel chico me gustaba pero que yo a él no mucho. Después me dediqué a darle el coñazo con el tema a todo el mundo que tuviera un oído libre para poder escucharme y terminé mandando un sms al día siguiente por culpa de cierto chantaje que recibí: "Barney Stinson recomienda esperar 3 dias. Me perdonas si me adelanto?".
Hoy hace un año de aquella primera cita y se supone que por la tarde-noche volaré rumbo a Madrid y le veré antes de que finalice el día :)
