Un lugar.
Cuando hablaba alguna vez sobre el tema con mi ex, él siempre ponía mil pegas: que si no se llevaba bien con toda su familia, que tal, que cuál. Yo nunca las entendí, si hay alguien que no quieres que venga, no lo invites, es tu boda no la de tus abuelos o la de tus padres. De hecho, llegué a decirle que si alguna vez dábamos el paso yo firmaba en el juzgado y le dejaba allí, que yo me iba con los míos a celebrarlo. Nunca le hizo mucha gracia mi idea, no sé porqué. Bueno, en general no le hacían mucha gracia mis ideas cuando no se ajustaban a lo que él quería.
En el invierno de 2007 descubrí el sitio donde quiero casarme, gracias a los tíos y padres con espíritu de cabras montesas que tengo. El sitio está en la provincia de Guadalajara, un pequeño pueblo abandonado que me cautivó con su arquitectura, su falta de calles asfaltadas, sus prados, su lejanía de la civilización... El lugar ideal para montar una megafiesta de dos o tres días, vaya.

Y no sé si lo lograré algún día o todo quedará como uno de los cientos de planes que dejaré abandonados en mi vida(como lo de montar un pequeño restaurante español en NYC con mi prima Mercedes, que con la perra va a ser que no), pero soy incapaz de dejar de soñar e imaginar cosas que me gustan. Y menos mal, porque la vida ya es bastante dura en algunos momentos. Pero éste es mi sitio especial. Y no es Garachico XD
