Ir, venir, cajas...
La leche, acabo de escribir un post larguísimo y se ha ido a la basura por tener puesto el perfil incorrecto de Blogger. En parte no es tan malo, me quejaba de mi ex, de mi no-relación, de mi alargada vida de extraña soltera durante estos años, de mis pensamientos confusos, alborotados, de mi miedo ante la convivencia con otro desconocido en mi casa, la que me encuentro de nuevo libre, mal que me pese, aunque esté enamorada de la luz de ese salón, de mi nena, la perra más bonita del mundo, la que siempre quiere otra caricia y duerme pegada a mi piel por las noches, de mi mudanza, de mis cajas de 20 kg, del envío escalonado, mi bicicleta a medio desmontar, mi culo de mal asiento, la rabia, el descubrir que estabas durmiendo pero tienes que devolver un calzoncillo, lo desconocido, el futuro incierto, la fecha límite de un lunes de mayo...Ahora lo desarrolláis y os imagináis el post, que yo no vuelvo a escribirlo.
