miércoles, 18 de junio de 2008

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Frustración

Ideado por Cattz a las 16:18

Ya llevamos unas semanas buscando piso. Hacienda sigue sin devolver y yo ya llevo perdidos casi 3 kilos. Día sí y día también E. y yo nos echamos a la calle en busca de carteles de alquiler y visitas a "pisos". Estamos asustadas, de verdad: zulos de techos bajos, habitaciones con ventana a la cocina (y vistas a los fogones, oigan, que puedes remover el arroz sin levantarte de la cama), cuartos de baño en plan vagón de tren, habitaciones sin puerta... ni pared para ponerla...), etc.

De modo que cuando vimos un piso al otro lado de la ciudad, cerca de una discoteca de moda, en un barrio chulo, con el Mercadona al lado, en un décimo piso de habitaciones gigantes y calefacción central, nos lanzamos de cabeza.

Al quedar con el dueño empezaron los problemas, las únicas indicaciones que teníamos eran: "a las doce delante del hotel de la calle Alhamar, soy un señor mayor con sombrero". Nunca me había dado cuenta de la cantidad inmensa de viejitos que van con sombrero o gorra por la ciudad. Después de asustar a un abuelito sordo con gorro y cara de despistado que circulaba por allí mediante la técnica de saltarle delante de las narices (llamándole no hacía ni puto caso) y gritarle a viva voz si se llamaba Agustín, decidimos que 15 minutos ya eran muchos y llamamos al que se suponía sería nuestro futuro casero. El hombre andaba calle arriba ocupado con otros chavales, ya nos llamaría cuando se quedase libre. Eso sucedió unos 15 minutos después, a las 12:30 de la mañana de un precioso día granadino de 36ºC de temperatura y sin una puñetera sombra.

Cuando decidió ocuparse de nosotras (que para entonces estábamos deseando estar en la bañera, y no allí) nos preguntó lo importante: "¿Tenéis el dinero?". Ni un triste "Hola, lamento haberos hecho esperar" ni nada. Procedimos a rellenar el documento de reserva y le dejé mi dni, ya que mi nombre común, lo que se dice común, no es. Lo anota correctamente, le decimos el nombre de E., explicamos tres veces que no lleva hache, le pone una hache intercalada en un sitio donde jamás la había visto antes y nos quedamos confusas.

Más tarde decidimos no quedarnos con el piso por una pequeña cláusula en la que nos hacíamos responsables de arreglar todo lo que se pudiera estropear dentro de aquella casa mientras estuviéramos dentro. Yo aceptaba avalar a mis compañeros de piso con la hipoteca que llevo a cuestas, porque les conozco y confío en ellos, pero me niego a depositar esa confianza en una lavadora o una nevera desconocidas.

Pero lo peor, lo que más daño me hizo, es que cuando nos leyó el documento (que no llegamos a firmar) cambió las dos veces que estaba escrito mi nombre por un "doña Raúl" que me llegó al alma.

Y van dos veces en menos de un mes. Y esta vez llevaba falda, sandalias, escote y pendientes. ¡Jo!


viernes, 13 de junio de 2008

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Zas! En toda la boca

Ideado por Cattz a las 22:09

Hoy he llorado, reído, insultado, metido patadas a una puerta, roto un cajón(una mierda de cajón que no arreglé como el armario), puesto patas arriba mi cuarto, parecido una niña buena y responsable mientras me tragaba la bilis, puesto a parir la huelga de transportes que me obligará a ducharme con agua fría por no tener butano, mirado libidinosamente a E., hecho proposiciones deshonestas a P., me he enterado de que mi perra se ha cargado dos pares de zapatos allá en Sevilla y seguramente me sacrifiquen en cuando asome la cabeza. He pataleado, gritado y hablado por teléfono.

Aparte de tener las hormonas de un adolescente macho de 16 años parece que tengo el síndrome premenstrual de 10 mujeres a la vez.

Estoy cansada, me voy a enseñarle el culo a alguien XD


sábado, 7 de junio de 2008

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Mal enemigo han buscado

Ideado por Cattz a las 13:38
Nuestro casero nos ha tocado mucho las narices. El día 5 se plantó en el piso para cobrar el alquiler (en efectivo, para no dejar rastro) y preguntar si aceptábamos la subida del alquiler en 140€/mes. Nosotros teníamos una lista de defectos de la casa por los que creíamos que esa subida era injusta y exagerada. Sin querer oir ninguno de ellos nos dijo que para principios de julio dejáramos el piso libre. Nos quedamos de piedra y le dijimos que nos había dicho que nos podíamos quedar hasta principios de septiembre (cuando se supone que se hace efectiva la megasubida) pagando sólo quien estuviera julio y agosto en el piso aparte de los gastos de luz, agua y comunidad. Al final accedió, pero no de muy buenas maneras.
A la media hora de marcharse, cuando aún estábamos digiriendo que nos teníamos que ir, suena mi móvil. Es la mujer del casero, que unas chicas quieren ir a ver el piso para ver si lo alquilan. Me quedo de piedra, no tengo ganas de recibir a nadie y le digo que pensábamos irnos al teatro. Me contesta que como tiene llaves pues aprovechan y lo enseñan, les digo que no, que no quiero que venga nadie si no estamos. Quedamos en que vienen en 30 minutos...

E. y P. se quedan atónitos. En 1 hora desde la reunión para pagar, ya tenemos gente visitando la casa. E. se cabrea y arrambla contra su cuarto. Deja los muebles más o menos como cuando ella vino a ver el piso y cambia las cortinas por las viejas. Incluso así el cuarto sigue estando demasiado limpio... Saca todos los horribles cuadros y flores que había por el salón y los coloca libremente. En un cuarto de hora ha conseguido dos arañazos y dejar el salón espantoso. Yo ni siquiera lo intento, mi habitación es un tetris que es complicado de armar y desarmar. En parte tenemos miedo, pintamos las habitaciones de verde e hicimos las mejoras que creimos oportunas, quedando mucho mejor las habitaciones, pero no pedimos permiso.

Cuando llegan yo paso de ellos. Enseño mi cuarto porque la casera se mete dentro a pesar de mi reticencia y confirmo que la mayor parte de los muebles son mios, que los originales los busquen en el salón. E. y P. se ponen en modo de combate, E. pierde los estribos con la dueña (normal, anda que menudos aires de grandeza y "categoría") y P. prácticamente secuestra a una de las chavalas para explicarle los fallos del piso para que si acaso se los arreglen antes de entrar. Lso dueños se enfadan, yo me limito a dejarles la lista que no me habían aceptado hora y media antes y se van.

¿Por qué me quedé quieta? No es porque no tuviese ganas de sumarme a la pelea, sino porque no lo creí conveniente. Sé que el piso se alquilará (hay tantos estudiantes en Granada que alguno terminará pagando la burrada) y es inútil ir contra eso. En estos casos me vuelvo ruin, despreciable, taimada, vengativa y peligrosa.

Nos iremos, no queremos seguir aqui. Pero hasta que nos vayamos los caseros lo van a pasar mal, muy mal, porque yo, por lo menos, sé leer. Y sé dónde hacer daño.


martes, 3 de junio de 2008

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El colmo

Ideado por Cattz a las 17:10

Hoy he tenido que ir a Hacienda porque, con todo mis datos, no me habían hecho el borrador. ¿Por qué? Ni idea, pero llevo un menú estricto de arroz y pasta por culpa de la dichosa devolución (esperaba tenerla el mes pasado).

Lo que me jode ni siquiera es eso, o que me digan que mi código postal no existe y no me pueden hacer una devolución por internet, no. Lo que me jode es que a la hora de darme el número para hacer la devolución me pidan los apellidos, y de las dos posibilidades con esos apellidos me miren y me digan: "Jose Luis, ¿no?".


domingo, 1 de junio de 2008

0

Y ya en el Siglo de Oro...

Ideado por Cattz a las 21:24
Sor Juana Inés de la Cruz, con más razón que una santa:

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.
Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.


Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Tais,
y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.
Opinión, ninguna gana;
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?

Más, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Recordado en el blog de Inner, el pendejo.

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